Valencia empieza a oler a pólvora, cartón piedra y crítica afilada. A las puertas de febrero, la Exposició del Ninot calienta motores y desvela ya a algunos de los protagonistas que marcarán las Fallas 2026. Política, actualidad y cultura pop vuelven a mezclarse con el humor más punzante en una edición que promete conversación… y polémica.
Fechas clave y votación popular
La entrega de ninots se realizará en el Museo de las Ciencias lunes y martes, y la inauguración oficial será el viernes 6 de febrero a las 19:00. Como cada año, el público decidirá con su voto los ninots indultats —infantil y grande—, los únicos que se librarán de las llamas.
Maribel Vilaplana y Mazón, en clave de mentira y negacionismo
Una de las escenas que ya ha levantado expectación llega desde la falla Montortal-Torrefiel (El Cudol). El artista Toni Fornés propone una lectura directa sobre el negacionismo: Maribel Vilaplana aparece como “dana madrina” con varita mágica, mientras Carlos Mazón es representado como Pinocho, con la nariz creciendo al ritmo de las mentiras. Debajo de la mesa, un guiño que no pasa desapercibido: el famoso Peugeot de campaña.
Ábalos, omnipresente en la sátira
Si hay un rostro que se repetirá este año, ese es el de José Luis Ábalos. La falla Mariano Benlliure-Acequia de Tormos (Burjassot), con obra de Víctor Navarro, lo recrea en una escena inspirada en Torrente, saliendo de un club de alterne y rodeado de referencias reconocibles.
En Cádiz-Literato Azorín (La Real), Ábalos comparte protagonismo con Koldo García y Álvaro García Ortiz, retratados como “ex-enamorados” de Pedro Sánchez, en una sátira que juega con el lema del amor… y la traición.
Trump también tendrá su ninot
La actualidad internacional no se queda fuera. Donald Trump aparece en una escena de Víctor Navarro para Tres Forques-Cuenca-Pérez Galdós, junto a Ursula von der Leyen, parodiando El silencio de los corderos. El mensaje: la Europa que calla ante las amenazas del expresidente estadounidense.
Arte, humor… y debate
Los talleres ultiman colores y cartelas. Algunos ninots buscarán la belleza; otros, remover conciencias. Los artistas lo saben: apostar por lo polémico puede cerrar la puerta al indulto, pero garantiza conversación. Y las Fallas viven de eso: crítica, risa y memoria colectiva.
Aún quedan piezas por desvelar —como la propuesta de la Plaza del Pilar— y lo mejor está por llegar. En pocos días, el público paseará entre escenas que resumen un año intenso. Y entonces, Valencia volverá a decidir qué se salva… y qué arde.