14 de mayo de 2025
2 mins read

Advertencia ignorada: La riada en el barranco del Poyo dejó sin respuesta las alertas previas

Noticias de Valencia

El aviso ignorado en el barranco del Poyo sobre la riada

En las localidades, el relato popular suele ser más confiable que la tecnología. Basado en hechos y experiencias narradas de primera mano, rara vez falla. En Chiva, el 29 de octubre es una fecha imborrable, una tarde devastadora que se transmitirá de generación en generación hasta que otra riada similar ocurra. Alberto, propietario del que llama “el edificio más sólido del mundo”, lo tiene claro: “Esta casa está lista hasta la próxima”.

En la calle Enrique Ponce, junto al puente nuevo, un cartel de chapa instalado en 2018 advertía ya del peligro del barranco de Chiva. Conocido por todo el pueblo y a disposición de turistas y visitantes, el cartel avisa que, cuando llueve intensamente, la rambla de Chiva puede ser peligrosa. No se requiere un informe meteorológico ni un mensaje de alerta para que los vecinos se refugien en sus casas cuando las aguas descienden con fuerza.

La Peña Taurina de Chiva, presidida en su momento por Javier Tarín, estableció un recorrido del toro de cuerda por el pueblo. En el puente viejo, uno de los lugares afectados por la riada, el agua no ha podido con una placa titulada ‘El agua que arrastra la memoria’, que describe: “Una rambla de caudal abundante, que a veces se tornaba violenta. Tal vez por ello se dedicó al protector San Juan el nuevo templo, junto a esta fuente generosa pero impredecible, que fertiliza una rica vega y vierte sus aguas en la Albufera”.

Además, la historia documentada de Chiva registra al menos cuatro riadas más, además de la dana del 29 de octubre. La noche del 9 de noviembre de 1983, el barranco se desbordó. Un Seat 124 azul marino quedó suspendido, convirtiéndose en una imagen icónica. Conocida como la riada de Textofil por devastar una fábrica textil, causó grandes pérdidas económicas, pero no víctimas mortales. Ese día, cayeron en Chiva 400 litros por metro cuadrado, los coches se esparcieron por la carretera y se interrumpió la línea férrea Valencia-Cuenca.

La riada del 14 de octubre de 1957, que arrasó Valencia por el desbordamiento del Turia, aunque causó daños materiales, no tuvo víctimas en Chiva. En contraste, el 28 de septiembre de 1949, el agua destruyó la calle San Isidro, arrastrando a un matrimonio y su pequeño hijo. Esa ocasión, al menos diez u once casas fueron destruidas y se perdieron tres vidas. Unas 200 a 300 hanegadas de huerta quedaron arrasadas, y los daños se estimaron en 10 o 12 millones de pesetas.

El 10 de noviembre de 1885, el barranco volvió a desbordarse, aunque no se documentaron víctimas mortales. Sin embargo, la gran riada que Chiva recuerda es la del 23 de octubre de 1776. Documentada por el chivano Sergio Carrión, que compartió sus hallazgos con el Centro de Estudios Chivanos, esta inundación dejó una huella indeleble. Según relatos de entonces, unas 76 personas perdieron la vida en aquella trágica madrugada.

Chiva perdió el 10% de su población en ese evento catastrófico. Aunque los tiempos han cambiado, la amenaza de las riadas sigue siendo una realidad que la comunidad enfrenta con cautela.

Previous Story

Badenas desata polémica al acusar a Mónica Gil de celebrar a víctimas de la izquierda

Next Story

Valencia impulsa la construcción de 1.000 viviendas asequibles para mejorar el acceso a la vivienda

Latest from Blog

La mejor tarifa de fibra y móvil de 2021

El mercado de las operadoras de telefonía en España es muy amplio, y por ello, escoger las mejores tarifas de fibra y móvil puede ser complicado. En concreto, en nuestro país existen
Go toTop