La Asociación Española contra el Cáncer (AECC) y la Sociedad Valenciana de Medicina de Familia (SoVaMFiC) han expresado su rechazo hacia la feria de cachimbas, vapeadores y accesorios, Shishamesse y Vaporfair, que se inaugurará esta tarde en Feria Valencia y continuará durante el fin de semana. A través de un comunicado, los presidentes de ambas entidades, Tomás Trénor y Mª Ángeles Medina, han manifestado su “profunda preocupación” respecto a este evento y sus posibles consecuencias.
Las organizaciones consideran que la feria contradice los esfuerzos por fomentar la salud pública y reducir el consumo de tabaco. Hacen hincapié en que el tabaquismo es uno de los principales problemas de salud pública y la principal causa de enfermedades y muertes evitables tanto en Europa como a nivel mundial. Además, expresan su inquietud respecto a la vulnerabilidad de los jóvenes ante el tabaquismo, especialmente con los productos nuevos relacionados.
Las cachimbas, también conocidas como shishas o hookahs, son dispositivos mediante los cuales se fuma tabaco aromatizado al inhalar humo a través de agua. Aunque existe la percepción de que este método es menos nocivo, los estudios científicos revelan que la exposición a sustancias tóxicas y carcinógenas es similar o incluso mayor que la del cigarrillo convencional. Entre estas sustancias se encuentran el alquitrán, el monóxido de carbono, metales pesados y agentes cancerígenos.
El uso social y cultural de las cachimbas también representa riesgos específicos. Su uso frecuente en grupos puede facilitar que adolescentes y jóvenes comiencen a consumir tabaco. La AECC y SoVaMFiC destacan que la creencia equivocada de que fumar cachimbas es menos dañino contribuye a normalizar su uso en edades críticas para prevenir el tabaquismo. Estudios recientes indican que los adolescentes que participan en sesiones de cachimba tienen mayor probabilidad de convertirse en fumadores habituales.
Desde un punto de vista institucional, ambas entidades aseguran que eventos como este “no aportan valor positivo a la comunidad” y pueden promover el consumo perjudicial entre sectores vulnerables. Han solicitado a Feria Valencia que evalúe el impacto social y sanitario de acoger iniciativas que impulsan prácticas dañinas para la salud pública. Asimismo, han instado a las entidades organizadoras y patrocinadoras a reconsiderar la realización del evento y a priorizar acciones que promuevan estilos de vida saludables. También han pedido a los entes públicos que no otorguen permisos ni faciliten espacios para promocionar productos de la industria del tabaco.