Las víctimas fueron estranguladas y arrojadas a acequias en Elche, Silla y Massarrojos en unos crímenes por los que no hay detenidos perpetrados entre noviembre del año pasado y este mismo mes
Alicia, Florina y Olga. Tres mujer asesinadas en la Comunidad Valenciana en menos de cinco de meses que corrieron idéntico destino. Murieron estranguladas y sus cadáveres fueron arrojados a acequias. Sus cuerpos fueron hallados en Elche, Silla y Masarrojos. No hay detenidos por tres casos que no guardan relación entre sí pero que han generado la alarma por el posible «efecto imitación».
En los tres casos los asesinos mataron a las víctimas de la misma forma y optaron por abandonar los cuerpos en las clásicas canalizaciones de agua de la huerta valenciana. Los investigadores, sin embargo, no hallan conexiones entre los crímenes y descartan que detrás de ellos se encuentre un asesino en serie, pese a que se empleó el mismo «modus operandi», según informa «Las Provincias».
A pesar de que las tres mujeres han aparecido muertas en las mismas circunstancias, y asesinadas con el mismo modus operandi, algunos expertos han asegurado a ‘Las Provincias’ que podría no tratarse de un asesino en serie, sino de un imitador que, habiendo encontrado el primer caso en los medios de comunicación, ha encontrado así la vía para asesinar sin ser señalado por los investigadores.
Ante todo, en el último caso, donde la jurista Paz Velasco asegura que “hay más posibilidades de que hubieran imitado el método para matar y el lugar de abandono del cadáver”, obteniendo los detalles del proceso a través de “los medios de comunicación, que reiteran y dan datos que son escuchados y leídos por miles de personas”.
Alicia era una funcionaria de Justicia de 45 años que residía con su madre en una pedanía de Elche. No tenía pareja. Su cuerpo fue hallado en una acequia a escasos doscientos metros de su casa. La autopsia determinó que murió estrangulada la tarde del 6 de noviembre del año pasado. La Policía busca a un sospechoso. Se trata de un hombre con una ligera cojera al que algunos testigos sitúan en la zona donde se perpetró el asesinato.
Florina, de nacionalidad rumana, tenía diecinueve años. Fue asesinada el 8 de enero. Veintidós días después un cazador encontró su cadáver en una acequia de la localidad valenciana de Silla. En este caso, la chica también murió por asfixia. Los investigadores creen que era víctima de una red de proxenetas. Su rastro se perdió cuando subió a un coche de color blanco que fue grabado por unas cámaras. Sin embargo, no se ha podido localizar al autor del crimen.
Olga, de 43 años, es la tercera mujer asesinada con idéntico «modus operandi». En su caso, dio las últimas señales de vida en el barrio de La Malvarrosa de la capital del Turia la noche del 3 de abril. Tres días más tarde su cuerpo sin vida fue hallado en una acequia de la localidad de Massarrojos. La Guardia Civil investiga un caso por el que tampoco hay detenidos hasta ahora.