Lo que durante generaciones ha sido un consejo típico de abuelas y conocidos en Valencia, hoy la ciencia lo desmiente con rotunditat. Un estudio liderado por la UPV y hospitales de Gandia y Alzira advierte: exponer a los recién nacidos al sol a través de los cristales para combatir la ictericia (el tono amarillento de la piel) no solo no es efectivo, sino que es arriesgado.
El mito de la ventana: por qué “la luz de casa” no cura
Investigadores del Campus de Gandia de la UPV y de la Fundación Fisabio han analizado hasta siete tipos de cristales domésticos. Aunque parece que la luz que entra es “buena”, la realidad es muy distinta.
Al pasar por el vidrio, la luz solar llega sin control. Según los expertos valencianos, un bebé junto a una ventana puede recibir una radiación de “luz azul” hasta ocho veces superior a la que se usa en los tratamientos médicos controlados de los hospitales.
Los tres riesgos de esta práctica habitual en nuestros hogares
El estudio, realizado en colaboración con el Hospital de la Ribera y el Francesc de Borja, destaca que los cristales de nuestras casas no filtran lo que deberían:
- Sobrecalentamiento y deshidratación: Los cristales dejan pasar radiación infrarroja que puede subir la temperatura del bebé peligrosamente.
- Daños en la piel y ojos: La radiación UVA atraviesa el vidrio y puede dañar la piel sensible del recién nacido sin aportar ningún beneficio terapéutico.
- Falta de dosis exacta: A diferencia de la fototerápia hospitalaria, en casa no puedes controlar la intensidad, que depende de la hora del día o de la orientación de tu piso en Valencia.
¿Por qué es clave esta noticia?
En Valencia disfrutamos de muchísimas horas de sol al año, lo que fomenta que esta práctica sea más común aquí que en otras zonas. La ictericia afecta a más de la mitad de los bebés valencianos y, aunque suele ser leve, si se gestiona mal en casa “bajo el sol de la ventana”, puede derivar en daños neurológicos por niveles altos de bilirrubina que no se han tratado correctamente en el hospital.
El “Toque de Autor” (Análisis de Valencia Noticias): Desde nuestra redacción hacemos un llamamiento a la prudencia. En una ciudad con una luz tan potente como la nuestra, es tentador caer en el “remedio casero”. Sin embargo, este estudio de la UPV deja claro que la salud de un neonato no puede depender de si hoy está nublado en Valencia o de si los cristales de tu salón son Climalit o no. Ante la duda, acude siempre a tu pediatra en el centro de salud y olvida los consejos de ventana.