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Los modelos anteriores a 2022 estarían especialmente afectados y la Policía sospecha que los vehículos terminan en un taller clandestino donde modifican sus elementos identificativos
Los propietarios de determinados Toyota RAV4 están en el punto de mira de una investigación policial por una oleada de robos en la que los ladrones utilizarían un método electrónico para arrancar los vehículos sin disponer de la llave. Los coches que aparecen como especialmente vulnerables serían los modelos anteriores a 2022.
La técnica llama la atención porque el acceso comenzaría en la parte delantera del automóvil, concretamente en la zona del faro.
Manipulan el faro y conectan un dispositivo
Según la información difundida por À Punt, los autores acceden a componentes del vehículo desde la zona delantera y posteriormente conectan un dispositivo electrónico que les permite arrancar el coche.
De esta manera, podrían llevarse el vehículo sin necesidad de hacerse previamente con las llaves de su propietario.
La investigación apunta especialmente a unidades del Toyota RAV4 anteriores a 2022, aunque no se han detallado las versiones concretas que podrían verse afectadas.
¿Qué ocurre con los coches después del robo?
Esta es otra de las líneas que investiga la Policía.
Los agentes sospechan de la posible existencia de un taller clandestino en la Comunitat Valenciana al que llegarían los vehículos sustraídos.
Allí se cambiarían presuntamente elementos como los bastidores y las matrículas y se desactivarían los dispositivos de localización de los coches.
Estas operaciones permitirían dificultar que los automóviles pudieran ser identificados o rastreados antes de sacarlos de su lugar de origen.
La Policía busca la infraestructura detrás de los robos
La investigación permanece abierta y todavía existen aspectos importantes por esclarecer.
La información disponible no especifica cuántos vehículos han sido robados, en qué municipios se concentra la oleada o si ya existen personas detenidas.
Tampoco se ha confirmado todavía la existencia del supuesto taller clandestino. Se trata de una hipótesis que los investigadores manejan para explicar cómo se estarían modificando los Toyota RAV4 después de ser sustraídos.

