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Algemesí planea una mota de contención en el río Magro de más de dos metros
La inundación provocada por la dana de octubre alcanzó alturas superiores a los dos metros en Algemesí. El barrio del Raval, ubicado cerca del río Magro, fue uno de los más afectados por la riada, aunque ninguna parte del casco urbano escapó a la devastación.
En respuesta a esta situación, el Ayuntamiento de Algemesí ha estado analizando soluciones urbanísticas para prevenir futuras inundaciones, en un momento en que la ciudad aún se encuentra en fase de reconstrucción. La propuesta consiste en erigir una mota de defensa de 2,40 metros a lo largo del borde del río Magro. Este muro evitaría que crecidas extremas vuelvan a inundar las calles. Así lo manifestó el alcalde, José Javier Sanchis, durante el último pleno. «Queremos construir una mota junto al río que proteja toda la ciudad, ya que todas las zonas tienen riesgo de inundación», explicó Sanchis, a raíz de un debate sobre la reconstrucción del colegio del barrio del Raval.
La dana dañó este centro educativo, y desde la oposición sugieren relocalizarlo. A pesar de esto, el equipo de gobierno considera que no hay una ubicación segura, debido al riesgo de inundación en todo el término municipal, por lo que la solución consiste en levantar un muro de contención. Este muro alcanzaría los 2,40 metros de altura, comparable con los 2,30 metros que fueron el nivel máximo del agua en octubre en el Raval. «Debemos protegernos del río. La mota será transitable y tendrá accesos y rampas», agregó Sanchis, quien espera la autorización de las administraciones competentes y que el Ministerio de Política Territorial apruebe la memoria justificativa antes de febrero para comenzar las obras.
Los técnicos han estimado el costo de este proyecto en más de nueve millones de euros, y sería parte de las acciones de reconstrucción financiadas con los 127 millones de euros otorgados a la ciudad. Además, el Ayuntamiento ha aprobado la compra de las viviendas del Raval que están junto al río y en ruinas, con el fin de demolerlas. La inversión para adquirir estas casas, que están fuera de la ordenación urbana y no pueden ser reconstruidas, asciende a 650.000 euros.
Otro proyecto en el barrio de Algemesí es la reconstrucción del CEIP Carme Miquel. Esta escuela fue gravemente afectada por el agua y los estudiantes han sido reubicados en otro centro desde entonces. La Conselleria de Educación planea reconstruir el colegio en el mismo lugar pese al riesgo de inundación, y el Ayuntamiento de Algemesí busca proteger la zona con el muro proyectado. Esta decisión no convence a los grupos opositores, que prefieren explorar otras ubicaciones antes de iniciar las obras del nuevo colegio.
El alcalde insiste en que la dana demostró que cualquier lugar de la ciudad es vulnerable a inundaciones, por lo que el CEIP Carme Miquel permanecerá en su emplazamiento actual, pero con medidas de «autoprotección». Las aulas prefabricadas que funcionarán como colegio provisionalmente están elevadas a 1,47 metros sobre el suelo. Durante el verano, se llevarán a cabo las labores de demolición del actual colegio público para iniciar su nueva construcción a finales de año.