Alicante, 11 de diciembre
La Diputación de Alicante asumirá la presidencia del Consorcio Camino del Cid a partir de 2026. Esta decisión fue tomada durante una reunión del consejo rector de la entidad, celebrada en el Palacio Provincial, donde también se aprobaron el presupuesto y el plan de actividades para el próximo año.
El presidente de la Diputación, Toni Pérez, destacó la importancia de esta responsabilidad, manifestando su compromiso de fortalecer lo construido y trabajar en consenso con el resto de las entidades. Pérez presidió el encuentro junto al diputado de Cultura, Juan de Dios Navarro.
El Camino del Cid es un itinerario histórico de más de 1.400 kilómetros que recorre los territorios destacados en el ‘Cantar de mio Cid’. El consorcio, creado en 2002, busca promover esta ruta cultural única en España y está formado por las diputaciones de Burgos, Soria, Guadalajara, Zaragoza, Teruel, Castellón, Valencia y Alicante.
En 2026, la Diputación de Alicante compartirá la gestión del consorcio con la de Burgos, que ocupará la vicepresidencia. Pérez expresó su agradecimiento por la confianza depositada y aseguró que esta cogobernanza será una oportunidad para fortalecer la cohesión y proyectar la diversidad del itinerario.
Tras el consejo rector, Juan de Dios Navarro y José Carlos Tirado, diputado de Personal de Zaragoza, detallaron los proyectos para 2026. Estos incluyen la homologación del Camino del Cid como sendero GR en la provincia de Alicante, una campaña de conservación de la señalización y la instalación de ochenta nuevas balizas que proporcionarán información en el campo.
Además, se organizará una exposición itinerante, una campaña de promoción de los castillos del Camino del Cid y se instalarán 42 balizas de audio para enriquecer la experiencia de los viajeros. Alberto Luque, gerente del consorcio, explicó que, en el caso de Alicante, una de estas balizas sonoras se colocará en Villena, un lugar significativo por el encuentro entre el rey Alfonso VI y el Cid.
José Carlos Tirado, por su parte, subrayó la importancia de la presidencia de Zaragoza en 2025, lo que ha permitido impulsar tramos específicos en sus tierras.