Las asociaciones de madres y padres de alumnos (AMPA) de la Comunitat Valenciana, bajo la Confederación ‘Gonzalo Anaya’, han expresado su descontento por la “incertidumbre” que surge cada vez que se emite una alerta roja o naranja por lluvias. Han solicitado “coherencia, responsabilidad, claridad y protocolos unificados”, así como medidas que aseguren la conciliación y eviten la pérdida de materia lectiva.
El colectivo subraya la importancia de la seguridad de los estudiantes, pero insta a las autoridades a encontrar soluciones que equilibren la vida familiar y laboral. En su comunicado, la Gonzalo Anaya destaca que muchas familias no pueden quedarse en casa cuando se suspenden las clases, lo que genera “angustia e incertidumbre”.
Critican también la ausencia de un protocolo claro ante emergencias meteorológicas, lo cual incrementa su preocupación. Por ello, exigen un protocolo “claro y público” para actuar durante las alertas, y alternativas educativas “seguras y accesibles” que eviten la pérdida de formación. También solicitan medidas de conciliación para quienes no pueden teletrabajar o permanecer en casa.
El objetivo principal, enfatizan, es que los niños accedan a un entorno seguro para aprender y crecer, sin que esto perjudique a la educación y al bienestar de las familias. La preocupación actual radica en la posibilidad de que este trimestre de otoño se convierta, nuevamente, en un periodo perdido.