Las terminaciones del Gordo que más se repiten¿Gordo o Enano? Por qué se le llama así al primer premio de la Lotería
Es muy común que grupos de amigos, clubs deportivos, asociaciones vecinales o incluso organizaciones sociales y culturales sin ánimo de lucro suelan vender durante estas fechas participaciones o papeletas de la Lotería de Navidad para recaudar dinero, añadiéndole un par de euros al precio original, y de camino, intentar también repartir algo de suerte entre sus más allegados, aprovechando que este término se ha puesto tan de moda. Pero, ¿qué hay que hacer con estas papeletas después del sorteo?
Los décimos, se compren donde se compren, pueden cobrarse en cualquier administración de Loterías o, en los casos en los que el premio sea superior a 2.000 euros, en cualquier entidad bancaria. Sin embargo, las participaciones o papeletas en las que el jugador apuesta con una cantidad menor a veinte euros (a veces se juegan incluso solamente un par de euros) tienen circunstancias diferentes.
La compraventa de papeletas supone un contrato entre dos partes. Esto significa que al hacer una transacción de este tipo se sella un contrato verbal entre aquel que la vende y quien la compra, en el que el primero se responsabiliza de repartir el dinero entre todos aquellos que le hayan comprado participaciones en caso de que la combinación resulte premiada.
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El sistema de venta de participaciones solo puede ser llevado a cabo por particulares, de forma que el comprador invierte una cantidad reducida de dinero en una papeleta para recibir la parte correspondiente en caso de que toque, pero del que están exentas las administraciones de lotería, en cuyos establecimientos solo se pueden vender décimos o billetes (conjuntos de diez décimos del mismo número).
Para premios elevados, la persona que ha vendido las participaciones deberá presentar en el momento del cobro, el documento de identidad de todos los beneficiarios así como sus nombres y apellidos. Así, justificará que se trata de un premio compartido y evitará tener que pagar, además de los impuestos aplicados a la lotería, el impuesto de donaciones autonómico.