Los conductores que utilicen vehículos de gasolina o diésel notarán un nuevo incremento en el precio de los carburantes a partir de este 1 de agosto. La reducción de las bonificaciones aprobadas por el Gobierno coincide con el inicio del mayor periodo de desplazamientos del verano, una combinación que previsiblemente volverá a encarecer el repostaje en las estaciones de servicio.
Tras varias semanas de subida continuada de los precios, el comienzo de agosto llega con menos ayudas y una elevada demanda de combustible por las vacaciones estivales.
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El descuento baja de 15 a 10 céntimos por litro
El pasado 1 de julio, el Gobierno puso en marcha un sistema de bonificaciones temporales para amortiguar el impacto de la desaparición de la rebaja del IVA en los combustibles.
Durante el mes de julio, los conductores disfrutaron de una ayuda de 15 céntimos por litro, pero esa bonificación comienza ahora a reducirse.
Desde este 1 de agosto, el descuento pasa a ser de 10 céntimos por litro, mientras que en septiembre volverá a disminuir hasta los 5 céntimos. Si se mantiene el calendario previsto, las ayudas desaparecerán por completo en octubre.
Agosto llega con más demanda y precios al alza
La reducción de las bonificaciones coincide con la operación salida de agosto, el periodo del año en el que más desplazamientos se producen por carretera.
A esta circunstancia se suma la tendencia alcista que vienen registrando los carburantes durante las últimas semanas.
Actualmente, el precio medio del diésel ronda los 1,786 euros por litro, mientras que la gasolina se sitúa en torno a 1,679 euros por litro, aunque estas cifras varían según la provincia y la estación de servicio.
Llenar el depósito costará más
Con los precios actuales y la reducción de la ayuda estatal, llenar un depósito de 50 litros volverá a superar los 90 euros en muchos surtidores para los vehículos diésel.
Los expertos recomiendan comparar precios antes de iniciar un viaje, ya que las diferencias entre estaciones de servicio pueden alcanzar varios céntimos por litro y traducirse en un ahorro importante.
El Gobierno dejó abierta la puerta a nuevas ayudas
Cuando aprobó el nuevo sistema de bonificaciones, el Ejecutivo aseguró que podría volver a incrementar las ayudas si el precio internacional del petróleo o nuevas tensiones geopolíticas provocaban un fuerte encarecimiento de los combustibles.
El vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, explicó entonces que el decreto contempla mecanismos para reaccionar si los precios vuelven a dispararse.
Por el momento, esa cláusula no se ha activado y, salvo cambios de última hora, los conductores comenzarán agosto pagando más por cada litro de gasolina y diésel que reposten.