El Ayuntamiento de Valencia ha recibido una barca tradicional de la Albufera completamente restaurada y electrificada, gracias a la donación realizada por la Fundación Bioparc en nombre de la Asociación Ibérica de Zoos y Acuarios (AIZA). Este acto de entrega tuvo lugar en el embarcadero municipal de la Mata del Fang. Durante la presentación, José Gosálbez, concejal de Devesa-Albufera, destacó que la embarcación incrementa las capacidades de protección y vigilancia del parque natural, mostrando un compromiso decidido con la defensa de la Albufera.
Gosálbez agradeció a las entidades involucradas y resaltó que este gesto representa un compromiso auténtico con Valencia y su patrimonio natural. Según el concejal, esta donación es una prueba de lo que puede lograrse cuando la sociedad civil y las instituciones colaboran con responsabilidad, obteniendo resultados eficaces y duraderos. “Nuestra Albufera no puede esperar, y hoy damos un paso firme para protegerla”, añadió.
El regidor subrayó que esta nueva herramienta refuerza significativamente la presencia municipal en la zona, reflejando una gestión seria y respetuosa del entorno. “No se trata de intenciones, sino de hechos y soluciones concretas para mejorar la conservación del lago cada día”, afirmó.
La iniciativa nació como respuesta solidaria de AIZA tras la riada de 2024, que afectó gravemente a las infraestructuras de la Albufera. La Fundación Bioparc, mediante aportaciones voluntarias de los miembros de la asociación, financió el costo total de adquisición, restauración y electrificación de la embarcación.
Esta barca, equipada con motor eléctrico, será utilizada por el Servicio Devesa-Albufera para tareas de conservación ambiental, educación ecológica y vigilancia del ecosistema del lago. Actualmente, la embarcación está registrada con el número 1046 y tiene un valor de 27.514,75 euros.
No es la primera vez que se incorporan embarcaciones electrificadas en la Albufera. La Universitat Politècnica de Valencia desarrolla un proyecto similar y la Generalitat Valenciana otorga subvenciones para reemplazar motores diésel debido a su alto impacto ambiental, incluyendo vertidos de aceite y combustible en la laguna. Según el Ivace, estas medidas buscan promover una movilidad más sostenible y menos contaminante, crucial en ecosistemas tan valiosos como los parques naturales.