**Noticias de Valencia**
**Bernabé no se comunicó con el ministro del Interior antes de enviar el SMS de alerta masivo**
La delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, visitó este jueves la localidad de Catarroja, coincidiendo con el inicio del periodo festivo. Allí, fue recibida por la alcaldesa del municipio, Lorena Silvent, y juntas inspeccionaron el avance en la rehabilitación de uno de los pasos subterráneos dañados por la dana, cuya reparación ha sido posible gracias a los esfuerzos de Adif.
La catástrofe continúa dominando la actualidad política y económica de la provincia de Valencia. Ha cobrado mayor relevancia mediática tras las declaraciones judiciales de la exconsellera Salomé Pradas, investigada, y de la propia delegada del Gobierno, en calidad de testigo. Una de las controversias recientes está relacionada con el registro de llamadas presentado por Pradas ante el juzgado, en el que se señalan períodos en los que Mazón no logró contactar con su dirigente autonómica.
Bernabé fue cuestionada sobre las comunicaciones que realizó el 29 de octubre, día crucial, específicamente con el ministro del Interior, Grande-Marlaska, responsable de las competencias de Protección Civil. Explicó que su primera conversación con el ministro fue momentos antes del envío del mensaje masivo de Es Alert, ocurrido a las 20:11. Indicó que las comunicaciones con él continuaron a lo largo de la noche. “Todas las llamadas estaban relacionadas con la situación que se estaba desarrollando y cómo respondíamos a los requerimientos de la dirección de la mesa”, señaló.
Resulta llamativo que durante todo el día, a pesar de las previsiones meteorológicas y las incidencias que se conocían, y tras la posterior convocatoria del Cecopi junto al riesgo de ruptura de la presa de Forata, no se realizara contacto con las más altas instancias del Gobierno encargadas de protección civil.
Otro asunto por el que fue interrogada se refiere a la sorprendente reducción del personal de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ), responsable de supervisar la plataforma SAIH, que monitorea el aumento de los caudales. La mañana del día 29 contaban con seis empleados, reduciéndose a tres en el turno vespertino a pesar del pronóstico meteorológico. Solo una persona fue responsable de enviar los correos electrónicos, como el enviado a las 18:43 que advertía sobre la gran crecida.
Bernabé decidió no hacer comentarios sobre la disminución de personal. En lugar de ello, defendió la labor realizada. “Se envió toda la información cada cinco minutos, todos los procedimientos de aviso funcionaron y se dispuso de personal para atender las necesidades que se presentaron”, afirmó. También recordó que no se dio la orden de retirada del personal, en alusión a los bomberos de la Generalitat que dejaron de vigilar la zona a partir de las 14 horas el día de la dana.