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La Generalitat solicitó a los bomberos forestales que vigilaran el barranco del Poyo para acercarse a Paiporta la mañana del 29 de octubre. “Veremos qué se puede hacer”, fue la respuesta de los especialistas tras un prolongado silencio. Aunque los bomberos se dirigieron a Riba-roja, no hay pruebas de que se desplazaran a las localidades ubicadas aguas abajo de la rambla.
Esta situación se revela en una llamada de Emergencias aportada en la causa de la DANA que investiga el juzgado de instrucción número 3 de Catarroja. En la conversación, un técnico de emergencias pidió a los bomberos movilizados a la rambla del Poyo que se acercaran a Paiporta, afirmando que “sería interesante”. A pesar de problemas de comunicación persistentes durante todo el día, tanto dentro como fuera de l’Eliana, su interlocutor respondió: “Veremos qué se puede hacer”.
Esta llamada tuvo lugar entre las 12:45 y las 13:15 horas, cuando la técnico contactó con Bomberos tras pedir que dos unidades revisaran el Magro y el Poyo en Riba-roja. Según su declaración ante la jueza, al solicitar la colaboración se creó un caso específico para la movilización de bomberos forestales, instando a los bomberos a indicar qué brigadas acudirían a cada punto de medición. Sin embargo, no hubo respuesta clara, ya que “Bomberos nunca especificó qué brigadas irían y a dónde”.
Efectivamente, los bomberos se desplazaron a Riba-roja para verificar el nivel del agua. Uno de los especialistas también declaró ante la jueza, explicando que primero bajaron a Riba-roja, al cruce del Poyo con la A-3, donde realizaron una medición. Se retiraron cerca de las 12:40 horas, unos 15 o 20 minutos después de la llamada, debido a la intensa carga de trabajo de ese momento. Alrededor de las 13:30 horas, pudieron realizar la primera lectura, informando sobre una altura de 70-80 centímetros. Teóricamente, también midieron otra escala aguas arriba, en Cheste, aunque no se reportaron esos datos. Posteriormente, regresaron a Riba-roja, donde realizaron una nueva lectura e informaron que el nivel había bajado a unos 40 centímetros. La unidad solicitó instrucciones y, al notar la disminución de la lámina de agua, fueron retirados del servicio para regresar a su base en Yátova.
No obstante, en ningún momento bajaron hasta Paiporta, según se deduce de las declaraciones en el juzgado. Además, los bomberos fueron retirados de su puesto por orden de la central sin que se avisara a Emergencias de su desmovilización, lo que dejó a la Generalitat sin conocimiento de que no habían llegado a Paiporta. Cabe preguntarse por la necesidad de ir a Paiporta antes de comer, cuando la tormenta principal tuvo lugar en Chiva alrededor de las 15 horas. De todas formas, la llamada evidencia que Emergencias sí implementó medidas para controlar el cauce del Poyo y entendía que el agua de la cuenca alta del barranco terminaría en l’Horta Sud. Así lo corroboró un vídeo revelado la semana pasada donde un técnico informaba a la consellera de Interior, Salomé Pradas, de que el agua de Buñol desembocaría en el área metropolitana de Valencia.
Diálogo completo de la llamada:
EMERGENCIAS: Hola, te llamo desde el caso de requerimiento de bomberos forestales.
BOMBEROS: Sí, dime.
E.: Han movilizado unos bomberos forestales para vigilar la rambla del Poyo y el río Magro. Sería interesante, si es posible, que los que se movilizan a la rambla del Poyo…
B.: ¿Qué?
E.: ¿Me oyes?
B.: Perdona, repíteme más alto porque no te oigo, por favor.
E.: (Más alto) Sería interesante que los bomberos forestales movilizados a la vigilancia de la rambla del Poyo pudieran acercarse a verificar la escala en Paiporta también.
B.: Vale, veremos qué se puede hacer, ¿vale?
E.: Vale, muchas gracias.
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