Un sargento de Bomberos ha declarado ante la jueza que investiga la gestión de la riada en Valencia, que causó 229 víctimas mortales en la provincia, que según el Plan de Inundaciones es el Centro de Coordinación de Emergencias (CCE) el encargado de monitorear los cauces y barrancos. El día de la inundación, afirmó, los bomberos se retiraron del barranco del Poyo tras realizar las mediciones porque no recibieron instrucciones de permanecer en el lugar. “Ese día Emergencias tendría que haber ordenado la permanencia”, afirmó el sargento.
Esta declaración fue realizada en el Juzgado de Instrucción número 3 de Catarroja, que lleva a cabo la investigación, y donde están siendo investigados la exconsellera de Justicia e Interior Salomé Pradas y su exnúmero dos Emilio Argüeso.
El sargento, actualmente asignado al Parque de Gandia, detalló cómo se movilizaron los bomberos forestales para vigilar los barrancos durante la dana y las indicaciones que recibieron del CCE. Comentó que el 29 de octubre, un técnico de Emergencias le solicitó bomberos en el Río Magro, en Carlet, y en la zona del torrente de Paiporta y Picanya para controlar los cauces. Con la autorización del técnico forestal, envió efectivos a Alzira y Carlet para medir el Río Magro. Después se trasladó a Riba-roja y Carlet donde se observó una crecida y los efectivos permanecieron en la zona. Más tarde, visitaron Cheste y regresaron al punto anterior, donde el nivel del agua había descendido notablemente.
En ese momento, explicó, había muchas operaciones de rescate urgentes, por lo que se ordenó a los bomberos regresar a la base en Yátova a la espera de nuevos requerimientos. Respecto a la retirada de la vigilancia, el sargento mencionó que Emergencias nunca indicó que los bomberos debían quedarse para controlar los cauces. “La orden debería haber sido clara”, resaltó.
Añadió que los bomberos forestales informaron su posición a través de un canal de radio monitorizado por el CCE, el cual debía ser supervisado por un operador de Asgise encargado de esa tarea.
El sargento subrayó que el CCE debió haber proporcionado instrucciones sobre la permanencia de los bomberos forestales en los cauces y que en ningún momento solicitaron más información sobre los barrancos. Según él, es responsabilidad del CCE hacer un análisis de estos según el Plan de Inundaciones. Solo se desplegaron bomberos forestales y no las 400 BRIFO, ya que el ‘112’ así lo dispuso. Estas no pueden ser movilizadas sin solicitud.
Sobre las mediciones en el barranco del Poyo, indicó que se realizaron en dos puntos diferentes, pero uno de los puntos no arrojó datos y regresaron al primero, donde midieron la mitad. Precisó que los bomberos salieron de la base a las 13:05 y terminaron a las 14:50, sin poder detallar el tiempo exacto de desplazamiento.
Preguntado sobre la presencia de José Miguel Basset, exinspector jefe del Cuerpo Provincial de Bomberos, el sargento respondió que no recuerda si estaba presente en la central ese día, aunque indicó que Basset tenía su despacho en la parte inferior y eventualmente se trasladó al Cecopi, pudiendo haber subido a la central sin ser advertido.