La Guardia Civil ha desarticulado una red de robos sistemáticos en el sector de la paquetería que operaba en diversas localidades de Valencia y Alicante. Cuatro repartidores han sido detenidos como presuntos responsables de la sustracción y posterior venta de material tecnológico, principalmente teléfonos móviles, mediante un sofisticado sistema de falsificación de entregas y manipulación de GPS.
Todo comenzó con la denuncia de una empresa de reparto, que puso en marcha la operación HERME 5 tras detectar irregularidades persistentes en sus envíos. La investigación arrancó con la detención de una empleada en Puerto de Sagunto el pasado 3 de marzo. En su domicilio en Bétera, los agentes hallaron un auténtico alijo de objetos robados: 16 móviles, 32 pares de zapatillas, gafas de marca, ropa y precintos rotos de paquetes, además de listados extraídos de la base de datos interna de la empresa. El valor de los artículos incautados superaba los 30.000 euros.
Gracias al rastreo de perfiles falsos en plataformas de compraventa, los investigadores descubrieron más implicados. Uno de ellos, un repartidor de la oficina de Paterna, fue detenido el 8 de abril. Su modus operandi incluía la falsificación de firmas de los destinatarios y la alteración del sistema GPS de la furgoneta, para desviar las entregas sin levantar sospechas. En su domicilio se localizaron más dispositivos, artículos electrónicos nuevos, y hasta armas prohibidas como una pistola ballesta y cuchillos.
Sin embargo, los terminales móviles robados seguían apareciendo en manos de otros implicados. Fue así como se localizó a una tercera sospechosa, también repartidora, en Manises. Fue detenida portando uno de los móviles robados, y en su vivienda se hallaron otros 13 terminales completamente nuevos. Además, se recuperaron siete más que había entregado a su entorno.
La operación culminó con una cuarta detención en Monforte del Cid (Alicante), donde otro trabajador de un centro logístico desviaba terminales móviles —por valor de 18.500 euros— para apropiárselos.
En total, se han practicado tres registros domiciliarios, recuperado material tecnológico valorado en cerca de 50.000 euros, y se está cotejando cada producto con los informes de pérdidas y denuncias interpuestas para su devolución a los legítimos propietarios.
Las diligencias se han remitido a los Juzgados de Sagunto, Paterna y Quart de Poblet. Según fuentes de la investigación, no se descartan más detenciones, ya que aún quedan por localizar otros dispositivos sustraídos.
Esta operación vuelve a poner de manifiesto la vulnerabilidad de los sistemas de distribución de última milla, así como la necesidad de reforzar los controles internos y las medidas de seguridad en el sector de la mensajería. Desde el sindicato de trabajadores del sector logístico, se han mostrado “sorprendidos” por la organización de esta trama y piden un aumento de la vigilancia y la revisión tecnológica de los dispositivos de entrega.
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