Susana Camarero, consellera de Servicios Sociales, Igualdad y Vivienda, afirmó este lunes que durante la reunión del Consell de la Generalitat del 29 de octubre de 2024 se discutió sobre la situación de la dana. Reconoció que todos, incluidos los miembros de su partido, deben aprender de la gestión de esta catástrofe.
Camarero señaló que su consejería estuvo activa desde las ocho de la mañana, atendiendo todas las llamadas de teleasistencia. A pesar de no ser su competencia, se conectó al Cecopi para informarse personalmente de la situación.
En su intervención ante la comisión del Congreso que investiga la gestión de la riada, que dejó 229 víctimas en Valencia, Camarero fue cuestionada sobre si se discutió la alerta roja en esa reunión. Evitó dar detalles indicando que las deliberaciones son secretas, pero confirmó que se habló de la “situación de dana”.
Camarero admitió que en el Gobierno valenciano no se manejó todo perfectamente y afirmó que la responsabilidad no recae solo en una parte. Señaló a los ministerios de Interior y Defensa como corresponsables en la gestión de la dana, mencionando que la Unidad Militar de Emergencias fue activada por la mañana en Utiel y más tarde en otras áreas de Valencia, pero que se solicitó posteriormente aumentar el número de efectivos.
Camarero criticó que el despliegue del Ejército y las fuerzas de seguridad no se efectuó con la celeridad necesaria por parte de Defensa e Interior. “Ni Interior ni Defensa estuvieron a la altura de esta catástrofe natural”, cuestionó en su intervención.
La vicepresidenta valenciana también consideró razonable establecer un marco común para el traslado de alertas entre las comunidades autónomas. Tras conectarse telemáticamente al Cecopi entre las 17:02 y 17:40, asistió a un evento de premios organizado por la patronal valenciana, mientras el secretario autonómico de Familia y Servicios Sociales, Ignacio Grande, permanecía en el Cecopi.
Camarero comentó que no habría asistido a ese evento con la información que se dispone hoy y manifestó que intentó cancelar su asistencia, aunque no fue posible. Destacó que permaneció en todo momento en contacto con su equipo a través de WhatsApp, asegurando que “nadie” la esperaba en el Cecopi y que “poco podía aportar” allí.
Camarero rehusó responder sobre la ausencia del presidente Carlos Mazón en la reunión del Cecopi, indicando que era “irreal” que ella pudiera sustituir esa falta. Confirmó que no hubo comunicación con el presidente después del mediodía, pero minimizó ese hecho al señalar que Mazón recibía información de la consellera de Emergencias, Salomé Pradas.
Informó que su consellería envió un protocolo informativo con recomendaciones a las residencias y centros de día a las 09:52, además de realizar llamadas a lugares con riesgo evidente y activar centros para personas sin hogar. Todas las llamadas recibidas en el servicio de teleasistencia el 29 de octubre de 2024 fueron atendidas, encaminando las más urgentes al 112 o a la Policía Local.
Camarero aclaró que el servicio de teleasistencia es de asistencia y no de emergencias, y elogió la actuación de la empresa gestora del servicio. En cuanto al papel del Ayuntamiento de Picanya, señaló que asumió la responsabilidad de avisar a las viviendas cercanas al Barranco del Poyo.
Finalmente, rechazó que se hayan efectuado recortes en las políticas de emergencias, desmintiendo las afirmaciones de que tuvieran relación con el apoyo a las fiestas o los toros. Camarero denunció que algunos grupos intentan crear un relato alejado de la realidad.