El pleno de Carlet ha aprobado un plan económico y financiero debido a que en 2024 el último informe del departamento de Intervención reveló un incumplimiento del objetivo de estabilidad presupuestaria, resultando en una necesidad de financiación de 1.233.136,26 euros. Por lo tanto, es necesario implementar un plan económico financiero, siguiendo el artículo 21 de la Ley Orgánica 2/2012, de 27 de abril, de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera.
Esta decisión ha sido objeto de críticas por parte de los partidos de oposición. Compromís per Carlet ha expresado su preocupación de que este gasto afecta al 15% del presupuesto municipal de 2024 y podría comprometer inversiones o servicios públicos, calificándolo no solo como un error de gestión, sino como una muestra de irresponsabilidad del gobierno del Partido Popular y de una mala administración de los fondos públicos.
La alcaldesa de Carlet, Laura Sáez, ha defendido las cuentas del último año, afirmando que se está gestionando no solo el presupuesto, sino también el remanente, debido a que se están llevando a cabo obras necesarias para la ciudad. Sáez explica que el plan económico financiero es un trámite obligatorio, pero asegura que el buen estado financiero del ayuntamiento no requerirá medidas adicionales. Además, critica las administraciones anteriores por haber incrementado el remanente en una media de un millón de euros anuales por falta de ejecución. La edil confía en tener más recursos técnicos para poder realizar obras por montos mayores a dos millones.
Hasta el año pasado, Carlet contaba con un remanente de 14 millones de euros, que ahora se ha reducido a poco más de 11 millones tras los gastos recientes.
Otra crítica de la oposición se ha centrado en el informe anual de reparos, que ha señalado un total de 810.919 euros por 409 facturas de 59 proveedores. Estas facturas han sido observadas por posibles irregularidades como la falta de crédito, incumplimiento de procedimientos o deficiencias en la contratación. Compromís ha solicitado que el equipo de gobierno explique cómo se están utilizando los fondos y qué medidas se adoptarán para corregir la situación, abogando también por una mejor planificación financiera y una revisión del presupuesto municipal para alinearlo con la realidad económica del municipio.
Laura Sáez ha recordado que muchos de los reparos en las facturas se deben a contratos vencidos que no han sido adjudicados, como el de jardinería, que supera los 300.000 euros, junto a otros relacionados con la administración electrónica y la ayuda domiciliaria.