Carmen Cervera no ha renunciado ni mucho menos a seguir con la expansión del Museo Thyssen. La apertura de sucursales y diferentes espacios museísticos fuera de Madrid se inició con el Museo Carmen Thyssen de Málaga, al que siguió posteriormente el Espacio Carmen Thyssen en Sant Feliu de Guíxols y, por último, el Museo Carmen Thyssen de Andorra. Sin embargo, hace meses que la baronesa Thyssen negocia directamente con la Diputación de Alicante para abrir en esta provincia un nuevo museo. La paradoja es que su llegada a Alicante comenzó con un préstamo a Málaga. El interés por Alicante lo deslizaba la propia baronesa este fin de semana, lo que ha llevado a la Diputación presidida por Carlos Mazón a confirmar unas conversaciones que ya llevan gestándose durante medio año. En palabras de la diputada de Cultura, Julia Parra, se está negociando “con la baronesa y con la dirección del museo de Madrid tener en la provincia de Alicante una sede del Museo Thyssen que contenga parte de su colección de arte”. Según Parra, existe “un gran interés por ambas partes en seguir dando los pasos que sean necesarios para conseguir que este proyecto se haga realidad cuanto antes”. Todo comenzó, tal y como ha reconocido, con una primera reunión para el préstamo de una obra de la Diputación al Museo Carmen Thyssen de Málaga: “Yo la conocí a raíz de un préstamo y, a partir de ese momento, nos hemos reunido un par de veces más y ella siempre me ha mostrado su gusto e interés por Alicante”. De momento no pasa de ser eso, un proyecto con muchas opciones de prosperar, pero sin fecha concreta y sin un emplazamiento definitivo. Aun así, se barajan diferentes alternativas que ya se han puesto sobre la mesa. En primer lugar, y aunque no hay una fecha clara para la apertura del nuevo museo, en la Diputación se habla de que las obras llegarían a Alicante el próximo año. De esta manera, el objetivo es que las obras puedan estar en 2022 para celebrar el bicentenario de la institución alicantina ¿Dónde? Al Museo de Bellas Artes Gravina (MUBAG). Ahora bien, esto significaría que este paso podría darse incluso sin tener el emplazamiento definitivo del futuro museo, pues Parra ha desvelado que el MUBAG podría ser una “primera sede provisional” hasta que se habilite el espacio que albergaría en un futuro parte de la colección de la baronesa. La diputada no ha ocultado que ahora mismo se están contemplando varias posibilidades que, obviamente, tendrán que contar con el beneplácito de los propietarios de la colección. “Queremos que sea un lugar emblemático, a la altura de una propuesta muy beneficiosa para la provincia de Alicante, tanto a nivel cultural y de imagen como de atracción turística”, ha adelantado Parra. Tampoco se descarta que no sea Alicante sino otro municipio de la provincia el que albergue el citado museo. Más incógnitas: el tipo de obras que podrían verse en Alicante. El presidente de la Diputación solo ha querido avanzar que se traerían “importantes piezas de la colección”. Mazón, por otro lado, ha dejado pistas del concepto de espacio museístico en el que se trabaja, muy orientado a la vertiente tecnológica: “Estamos hablando de un espacio Thyssen que tendría una sede permanente en la provincia y sería un museo moderno y distinto, con un tinte tecnológico”, lo que a su juicio contribuiría “a poner la provincia en la primerísima división del panorama pictórico internacional”. La otra pregunta para la que a fecha de hoy no se quiere dar respuesta es el coste económico que para la Diputación tendrá este museo. Mazón solo ha dicho que dependerá de las obras concretas que se incluyan en la cesión. Eso sí, ha querido dejar claro que pesa más el posible retorno. En su opinión, se trata de “una inversión presupuestaria con un retorno muy importante, por lo que puede suponer desde el punto de vista cultural, turístico y de visibilidad, por lo que no es un presupuesto gravoso para la Diputación”. “A mayor inversión, mayor retorno”, ha zanjado.
Carmen Thyssen continúa con la expansión de su colección y negocia abrir un nuevo museo en Alicante