La Concejalía de Salud Pública del Ayuntamiento de Castellón ha intensificado recientemente las medidas de control y prevención de mosquitos en los alrededores de colegios, institutos y centros de salud, coincidiendo con el inicio del nuevo ciclo escolar. Según el concejal de Salud Pública, Luciano Ferrer, el propósito es fortalecer la protección en las áreas de mayor afluencia para asegurar la tranquilidad de las familias, permitiendo que los niños regresen a las aulas sin riesgos adicionales por la presencia de estos insectos.
Ferrer enfatizó la importancia de garantizar un entorno seguro para los menores en su retorno educativo. Por eso, afirmó que han incrementado los tratamientos en los colegios, institutos y centros de salud, promoviendo un ambiente en el que los niños puedan disfrutar de su día a día sin las molestias ni peligros relacionados con los mosquitos.
Las labores de campo se enfocan principalmente en la aplicación de tratamientos larvicidas para evitar la eclosión de mosquitos adultos. Estos tratamientos se aplican de manera específica y adaptada a las características de cada área, lo que optimiza su efectividad. En caso necesario, las intervenciones se completan con tratamientos adulticidas mediante insecticidas homologados, que son efectivos y seguros tanto para la población como para el entorno natural.
Ferrer destacó que esta combinación de medidas preventivas y correctivas permite reducir al mínimo la presencia de mosquitos y su impacto en la vida diaria de Castellón. Subrayó la importancia del trabajo constante, afirmando que dedican esfuerzos durante todo el año para combatir los mosquitos. Gracias a la planificación, la prevención y la coordinación, Castellón puede disfrutar de sus espacios urbanos y naturales con las máximas garantías, y ahora los niños pueden volver a clases con total seguridad.
En agosto, los equipos técnicos se centraron en áreas especialmente sensibles como la Marjalería, el Grao, los barrios periféricos y los imbornales de toda la ciudad. Ferrer señaló que las áreas de intervención se determinan según la mayor concentración de personas, priorizando el distrito marítimo durante el verano.
Este año, el Ayuntamiento ha destinado un presupuesto de 80.010 euros para la lucha contra el mosquito, lo que representa un incremento del 26 por ciento respecto al gobierno anterior.