El Ayuntamiento prevé aprobar en 2027 la nueva ordenanza de convivencia y civismo, que afectará tanto a residentes como a visitantes. La alcaldesa defiende un modelo turístico basado en una mayor estancia, alojamientos legales y respeto a los vecinos: «Aquí ya no vale ningún tipo de turista».
El Ayuntamiento de Valencia prepara una nueva ordenanza de convivencia y civismo para 2027 con la que pretende poner límites a diferentes comportamientos incívicos registrados en la ciudad, incluidos los protagonizados por turistas.
La alcaldesa, María José Catalá , ha avanzado que la normativa permitirá regular «muchas conductas incívicas» después de las denuncias vecinales por problemas relacionados con determinados alojamientos turísticos y comportamientos de visitantes en barrios como Benicalap, la Malva-rosa o el Cabanyal .
Catalá ha reconocido que todavía «queda mucho por hacer» y ha mostrado su rechazo a algunos episodios recientes.
«A mí me avergüenza que haya turistas que vengan a Valencia con esas actitudes. Creo que es más un tema de civismo que un tema de legalidad», ha señalado.
Índice de contenidos
Una ordenanza de civismo para vecinos y turistas
La futura normativa no estará dirigida exclusivamente a los visitantes. La intención municipal es establecer reglas de convivencia aplicables tanto a vecinos como a turistas y disponer de herramientas para actuar frente a determinados comportamientos en el espacio público.
La ordenanza de civismo complementará la regulación municipal de los apartamentos turísticos que ya se encuentra en vigor.
Catalá ha puesto como ejemplo de este tipo de actuaciones la regulación de determinados usos irregulares de la pirotecnia durante las Fallas.
El objetivo, según la alcaldesa, es controlar «al máximo posible» las conductas que puedan perjudicar la convivencia.
«Aquí ya no vale ningún tipo de turista»
El gobierno municipal vincula la futura ordenanza con su estrategia para modificar progresivamente el modelo turístico de Valencia.
«Nosotros no queremos un turismo low cost , no queremos un turismo en apartamentos ilegales», ha afirmado Catalá.
La alcaldesa apuesta por atraer visitantes que permanezcan más tiempo en la ciudad, generen un mayor impacto económico y respeten la convivencia con los residentes.
«Aquí ya no vale ningún tipo de turista, aquí vale un turista que realmente respeta a la ciudad», ha advertido.
Catalá sostiene que el objetivo municipal no pasa por aumentar indefinidamente el número de visitantes , sino por modificar su perfil.
«No queremos más cantidad de turistas, queremos más calidad».
El Ayuntamiento asegura haber cerrado mil apartamentos turísticos
Uno de los principales frentes abiertos durante los últimos años ha sido el de las viviendas y apartamentos turísticos .
Catalá asegura que la nueva regulación municipal ha permitido cerrar alrededor de mil apartamentos turísticos y reducir la oferta irregular.
También ha destacado la reorganización de los equipos de inspección y la aprobación de una normativa que considera entre las más restrictivas de España.
La alcaldesa ha responsabilizado al anterior gobierno municipal de Joan Ribó, formado por Compromís y PSPV, de haber permitido durante ocho años una «barra libre» en este ámbito, especialmente por la autorización de alojamientos turísticos en bajos comerciales.
Según Catalá, actualmente más del 80% de los apartamentos turísticos de Valencia se encuentran en bajos comerciales .
La estancia media sube hasta los 2,7 días
El Ayuntamiento sostiene que ya se están produciendo algunos cambios en el perfil de quienes visitan Valencia.
Según los datos facilitados por fuentes municipales, entre junio de 2018 y junio de 2023 la estancia media se situaba en 2,42 días por persona .
Desde mayo de 2026 habría aumentado hasta los 2,7 días .
Catalá también asegura que se ha reducido el número de cruceristas y destaca el desbloqueo de licencias para hoteles de categorías superiores como parte de la estrategia para atraer un turismo de mayor gasto.
El siguiente paso llegará en 2027 con la ordenanza de convivencia y civismo , con la que el Ayuntamiento pretende abordar comportamientos que no quedan resueltos únicamente mediante la regulación de los alojamientos.
El mensaje lanzado por la alcaldesa resume el modelo que pretende implantar el gobierno municipal: menos peso del turismo de bajo coste y de los alojamientos ilegales, mayor estancia media y más exigencias de convivencia y respeto hacia los vecinos de Valencia .