La DANA sitúa a Catalá y Bernabé en un entorno de campaña electoral anticipada
La gota fría ha desencadenado un contexto preelectoral en medio de la legislatura en la ciudad de Valencia. La delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, ya asume el rol de posible candidata socialista, a pesar de no haber sido aún oficialmente elegida, a dos años de las elecciones. Intenta desafiar a la alcaldesa, María José Catalá, su principal rival, utilizando la situación provocada por la DANA como tema central. El PSPV enfrenta un nuevo intento de hacerse con el gobierno del cap i casal, algo que no sucedía desde 1991, y la desgracia por la inundación ha proporcionado a Bernabé una visibilidad mediática que pretende capitalizar. En estos momentos, Bernabé disfruta de más protagonismo que la ministra Diana Morant o que los concejales del PSPV, pese a las preocupaciones sobre cómo podrían afectar los negocios y conexiones familiares en diferentes contratos gubernamentales.
La jueza encargada del caso DANA, Nuria Ruiz Tobarra, ha convocado a María José Catalá, junto a otros 15 alcaldes afectados por la riada del 29 de octubre, para que declaren como testigos. Catalá calificó su citación como “normal” dentro del procedimiento, explicando que es importante que todos los alcaldes ofrezcan su testimonio sobre los hechos y las acciones llevadas a cabo.
Catalá destacó el trabajo del Ayuntamiento de Valencia el 29 de octubre, señalando que, junto con Algemesí, fueron los únicos que activaron su Cecopal desde temprano y ejecutaron todos sus protocolos. Subrayó la participación activa de la oposición durante varias reuniones donde se demostró la coordinación con el 112, los bomberos y otros servicios de emergencia desde el inicio de la crisis.
La alcaldesa aprovechó para criticar las declaraciones de Bernabé, quien acusó a Catalá de no cerrar los colegios el 29 de octubre. Catalá afirmó: “La delegada del Gobierno no debe politizar esta tragedia. El proceso judicial busca la verdad, no hacer política. Bernabé debería saberlo, pues en su declaración ante la jueza también hay puntos de interés”.
Catalá se refirió a que Bernabé admitió que la Confederación Hidrográfica del Júcar no proporcionó datos sobre la situación en la rambla de Poyo durante la tarde de la DANA, y que Bernabé desconocía las lluvias en Buñol y Chiva hasta que la alcaldesa de Paiporta la alertó sobre el desbordamiento del Poyo.
Catalá también recordó que muchos alcaldes, incluidos algunos del mismo partido que Bernabé, no suspendieron las clases el 29 de octubre. Un ejemplo citado fue Cheste, que, pese a estar cerca de la rambla de Poyo, no canceló las clases hasta la tarde.