Una joven de 25 años con la eutanasia aprobada sueña con visitar el Oceanogràfic antes de morir
Alida Azabal tiene 25 años, vive en Málaga y convive con dos enfermedades raras, degenerativas y sin tratamiento curativo. Con la eutanasia ya autorizada, ha decidido aplazar el proceso para intentar cumplir