La secretaria general de CCOO PV, Ana García, ha alertado este martes, en el marco del Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, sobre la “rearticulación del patriarcado”. García sostiene que tanto la extrema derecha como ciertos sectores de la derecha adoptan una postura negacionista ante la violencia de género y buscan mantener la desigualdad a través de bulos, ataques al feminismo y recortes en servicios de atención y derechos para las mujeres.
En compañía de la secretaria de Dones i Igualtat de CCOO PV, Empar Pablo, García ha realizado estas declaraciones antes de participar en una asamblea del sindicato con motivo del 25N. El evento, que comenzó con un minuto de silencio en honor a las víctimas de la violencia machista, también se enfocó en educar y sensibilizar a los delegados de CCOO PV sobre la identificación de las violencias en el ámbito laboral y el apoyo a las víctimas.
García ha subrayado que el 25N representa un día para reivindicar y denunciar la violencia de género en todas sus formas, ya sea física, psicológica, económica o sexual. Ha expresado su preocupación por la rearticulación del patriarcado y señaló como ejemplo lo que ocurre en la Comunidad de Madrid con sectores de derecha.
“Hoy es un día para reivindicar la erradicación de la violencia de género, exigir recursos públicos para la atención de las mujeres y luchar por una igualdad efectiva y real. Queremos preservar y proteger nuestros derechos”, ha afirmado. García ha insistido en que no habrá justicia ni igualdad si las mujeres, que constituyen el 50% de la población, no cuentan con derechos efectivos para desarrollar sus proyectos de vida.
Por su parte, Empar Pablo ha destacado la prevalencia de las violencias machistas en el ámbito laboral. Según datos de Eurostat de 2022, el 38,4% de las mujeres han sufrido acoso sexual en algún momento de su vida laboral, lo que equivale a prácticamente una de cada tres mujeres. Ante esta situación, la asamblea de CCOO ha presentado una guía de recursos y derechos contra las violencias de género, con el objetivo de dotar de herramientas a los representantes sindicales para acompañar y proteger a las trabajadoras.
Pablo ha enfatizado la importancia de disponer de más datos para implementar políticas públicas adecuadas y resaltó que todas las empresas deben contar con protocolos contra el acoso. Sin embargo, criticó que estos protocolos no siempre se aplican en la práctica. También subrayó la relevancia de que los sindicatos participen en el seguimiento y prevención de las violencias en los centros de trabajo. Según Pablo, los órganos de participación en la Comunitat Valenciana están prácticamente desactivados y el pacto contra la violencia de género lleva caducado desde 2022, lo que dificulta el diálogo social.
Respecto a la lucha contra la violencia machista en la Comunitat Valenciana, Pablo ha advertido que se están desmantelando espacios decisorios y servicios previamente dotados de recursos y personal, lo cual es una mala señal. La sindicalista también mencionó que el aumento de las cifras de violencia machista se debe a que más mujeres se atreven a denunciar, aunque carecen de suficiente cobertura y acompañamiento social, al menos desde las organizaciones sindicales.
“No podemos estar contentos con lo que está sucediendo en la Comunitat Valenciana”, concluyó.