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El fuerte desequilibrio de los intercambios con el gigante asiático vuelve a poner el foco sobre la dependencia de las importaciones y la capacidad exportadora de las empresas castellonenses
La relación comercial entre Castellón y China presenta un marcado desequilibrio. El gigante asiático factura a la provincia alrededor de seis veces más de lo que gasta adquiriendo productos castellonenses, una diferencia que refleja el enorme peso de las importaciones chinas frente a las exportaciones provinciales. El dato ha sido destacado este 21 de agosto por Mediterráneo.
La diferencia adquiere especial relevancia en un momento en el que Castellón trata de ampliar sus relaciones empresariales con China y captar nuevas inversiones procedentes del país asiático.
Precisamente, representantes de empresarios chinos han mantenido estos días contactos en Castelló para conocer las posibilidades que ofrece la provincia en ámbitos como la logística, la distribución y las energías renovables, mientras se prepara un encuentro empresarial para el próximo mes de noviembre.
Una balanza claramente favorable a China
La fotografía comercial muestra dos flujos muy diferentes. Por un lado se encuentran los productos que las empresas castellonenses consiguen colocar en el mercado chino y, por otro, un volumen mucho mayor de mercancías procedentes de China que terminan en empresas y consumidores de Castellón.
El resultado es una balanza comercial ampliamente favorable al país asiático.
El fenómeno no es exclusivo de Castellón, pero resulta especialmente significativo para una provincia con una importante vocación exportadora y con sectores industriales acostumbrados a competir en mercados internacionales.
El reto de vender más productos castellonenses en China
El desequilibrio plantea uno de los grandes desafíos para las empresas provinciales: aumentar su presencia en un mercado de enormes dimensiones pero también extraordinariamente competitivo.
China puede representar tanto una fuente de productos y componentes para las empresas como un mercado potencial para las exportaciones castellonenses.
La clave está en conseguir que esa segunda vertiente gane peso.
Sectores industriales, agroalimentarios y vinculados a productos de mayor valor añadido tienen ante sí el reto de encontrar nuevos canales comerciales y aprovechar el creciente acercamiento institucional y empresarial entre Castellón y China.
Castelló busca estrechar relaciones con los empresarios chinos
Ese acercamiento tendrá uno de sus próximos capítulos en noviembre, cuando Castelló tiene previsto celebrar un encuentro con empresarios chinos establecidos en España y otros puntos de Europa.
El Ayuntamiento pretende utilizar la cita para presentar las oportunidades de inversión que ofrece la ciudad y facilitar contactos entre compañías.
Durante los primeros encuentros preparatorios, los empresarios han mostrado interés especialmente por la distribución, la logística y las energías renovables.
PortCastelló aparece en este escenario como uno de los principales activos de la provincia por su capacidad logística, sus conexiones internacionales y los proyectos vinculados a nuevos sectores energéticos.
China, socio comercial y competidor
La relación económica con China presenta así una doble vertiente para Castellón. El país es un importante proveedor para empresas y consumidores, pero también constituye un mercado al que las compañías provinciales aspiran a vender mucho más.
El dato que sitúa las ventas chinas en aproximadamente seis veces las compras de productos castellonenses evidencia el margen existente para equilibrar esa relación.
El desafío de los próximos años será comprobar si los nuevos contactos empresariales y la apertura de oportunidades de inversión consiguen traducirse también en más exportaciones de Castellón hacia el mercado chino.