El pasado 16 de septiembre, el Ayuntamiento de Valencia fue objeto de una intrusión informática desde direcciones IP de procedencia rusa, que alteró únicamente el sistema de riego del Jardín del Turia. Según informó el consistorio el lunes, este ataque no afectó a otros equipos de los servicios municipales.
Las autoridades locales explicaron que ese día se detectó un comportamiento anormal en el riego del Jardín del Turia, controlado por el sistema del Organismo Autónomo de Parques y Jardines de la ciudad. El municipio detalló que dicho sistema, operativo desde hace diez años, presentaba una vulnerabilidad de seguridad por la que se llevó a cabo la intrusión. Tras identificar la anomalía, los equipos afectados fueron aislados y la incidencia ya ha sido resuelta.