Compromís y PSPV critican la reforma de la calle Colón propuesta por Catalá como “cosmética” y “sin ambición”, afirmando que “no cambia nada”.
Los grupos de oposición en el Ayuntamiento de Valencia, Compromís y PSPV-PSOE, han expresado su desacuerdo con el proyecto de remodelación de la calle Colón presentado por la alcaldesa María José Catalá (PP). Ambas formaciones consideran que la iniciativa es “un cambio meramente cosmético” y carece de ambición, subrayando que no introduce mejoras significativas.
El concejal de Compromís, Giuseppe Grezzi, manifestó que “la propuesta de Catalá para Colón refleja el limitado progreso que los valencianos pueden esperar del gobierno municipal del PP y Vox”. Grezzi criticó la reforma como “impuesta unilateralmente sin consultar a vecinos ni comerciantes”, y destacó que se realiza antes de la reapertura al tráfico de la calle Alicante, lo que incrementará significativamente el tráfico en Colón.
Grezzi advirtió que la circulación volverá a niveles de 2015, ya que la reforma no corrige el error que, según él, cometieron Catalá y el concejal de Movilidad, Jesús Carbonell (PP), al priorizar el tráfico vehicular sobre el transporte público en diciembre de 2023.
Por su parte, Borja Sanjuan, portavoz del PSPV-PSOE en el consistorio, criticó que Catalá “enterrará” 2,5 millones de euros en esta remodelación que, en su opinión, “no cambia absolutamente nada”. Sanjuan afirmó que la intervención se reduce a cambiar adoquines sin mejorar el espacio para peatones, desperdiciando así una inversión significativa.
El PSPV-PSOE remarcó que solo se contempla “cambio de pavimento” y “pequeñas modificaciones” para sustituir el asfalto y los maceteros, sin ampliar aceras ni modificar el espacio vial para vehículos.
Sanjuan abogó por que el Ayuntamiento adopte una postura más atrevida en sus proyectos urbanísticos, sugiriendo peatonalizar parcialmente la calle Colón durante la Navidad para evaluar la viabilidad de hacerla peatonal de forma permanente. Resaltó que sobra espacio para coches y falta para peatones, criticando además las obras urbanísticas costosas de Catalá que, según él, no aportan cambios significativos.
El portavoz del PSPV también mencionó otros proyectos, como el cambio de maceteros en la plaza del Ayuntamiento por 500.000 euros y el reasfaltado de la Gran Vía por dos millones. Criticó que el consistorio priorice estas acciones en lugar de proyectos transformadores como la renaturalización de espacios públicos o el desarrollo del Parque de Desembocadura, lamentando que el legado que se pretende dejar en Valencia sea “más asfalto y más coches”.