La Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Alicante ha dictado una sentencia firme contra un hombre que fue condenado a 12 años y un mes de prisión por una serie de delitos relacionados con abusos sexuales a menores, grabaciones clandestinas en baños y distribución de material pedófilo. Además, deberá indemnizar a las víctimas con un total de 65.000 euros , según informa el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV).
Los hechos: una conducta criminal prolongada
El procesado cometió los delitos durante varios años en diferentes domicilios de Dénia (Alicante). La investigación reveló una conducta sistemática y premeditada que incluyó:
- Abusos sexuales a menores
El acusado mantuvo relaciones sexuales no consentidas y realizó tocamientos indebidos a las dos hijas menores de su pareja sentimental, quienes tenían entre cinco y ocho años en el momento de los hechos. Estos abusos ocurrieron entre 2009 y 2017. - Instalación de cámaras ocultas en baños
Durante este período, el hombre instaló cámaras ocultas en los baños de las viviendas donde residía con su pareja y sus hijas menores. Las grabaciones capturaron imágenes íntimas de las menores, así como de otras personas que visitaban el domicilio. Estas imágenes fueron almacenadas en dispositivos electrónicos. - Grabación de relaciones sexuales sin consentimiento
En otra relación sentimental iniciada en 2017, el acusado volvió a instalar cámaras ocultas para grabar a su nueva pareja mientras mantenían relaciones sexuales, sin su conocimiento ni permiso. - Producción y distribución de material pedófilo
Las autoridades descubrieron que el procesado almacenaba y compartía archivos audiovisuales de contenido pedófilo en ordenadores, discos duros y teléfonos móviles. Estos materiales no solo eran para uso personal, sino que también los distribuía a terceros. - Grabaciones en domicilios ajenos
En enero de 2021, aprovechándose de la confianza de una vecina, instaló una cámara oculta en el baño de su vivienda. Este dispositivo captó imágenes íntimas de la mujer y su hija menor, ambas desnudas.
La sentencia: 12 años de prisión y multas
Durante el juicio celebrado el pasado 11 de diciembre, tanto la Fiscalía como la acusación particular y la defensa llegaron a un acuerdo sobre los hechos probados, su calificación jurídica y las penas correspondientes. La sentencia, dictada in voce (oralmente) y declarada firme en el acto, incluye:
- Penas acumuladas de 12 años y un mes de prisión , por los siguientes delitos:
- Dos delitos de abuso sexual a menores.
- Seis delitos de descubrimiento y revelación de secretos.
- Delitos de producción, tenencia y distribución de material pedófilo.
- Indemnizaciones por valor de 65.000 euros , repartidas entre las víctimas:
- 15.000 y 20.000 euros para las dos menores abusadas.
- 5.000 euros para cada una de las mujeres adultas grabadas en la intimidad.
Descubrimiento tras una entrada y registro
La investigación policial culminó el 9 de marzo de 2021, cuando se practicó una entrada y registro en el domicilio del acusado. Los agentes localizaron numerosos dispositivos electrónicos, incluidos ordenadores, discos duros y teléfonos móviles, que contenían archivos audiovisuales de contenido pedófilo y grabaciones íntimas de las víctimas.
Estas pruebas fueron clave para confirmar los delitos cometidos y fundamentar la acusación presentada por la Fiscalía y las partes implicadas.
Un caso que destaca la vulnerabilidad de las víctimas
Este caso subraya la importancia de proteger a los menores y garantizar su seguridad frente a depredadores sexuales. Las víctimas, especialmente las menores, sufrieron graves daños emocionales y psicológicos como consecuencia de los abusos y las grabaciones clandestinas.
Las autoridades han destacado la necesidad de extremar las medidas de vigilancia y prevención en entornos familiares y comunitarios para evitar que este tipo de crímenes sigan ocurriendo. Además, se hace hincapié en la colaboración ciudadana para denunciar cualquier comportamiento sospechoso que pueda poner en peligro a menores o adultos vulnerables.
Reacciones y llamamientos
El Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana ha reiterado su compromiso con la protección de las víctimas y la persecución de los delitos sexuales. Asimismo, organizaciones de defensa de los derechos de la infancia han pedido endurecer las penas para los responsables de estos crímenes y mejorar los mecanismos de detección temprana.
Este caso sirve como un recordatorio de la importancia de educar a la sociedad sobre los riesgos de la explotación sexual infantil y la necesidad de actuar con firmeza ante cualquier indicio de conductas inapropiadas hacia menores.
Una sentencia ejemplarizante
La condena impuesta al acusado busca enviar un mensaje claro: los delitos sexuales, especialmente aquellos que involucran a menores, serán perseguidos con todo el rigor de la ley. Además, las indemnizaciones otorgadas buscan reparar, en parte, el daño causado a las víctimas, aunque ningún castigo puede borrar completamente el trauma vivido.
Este caso pone de manifiesto la necesidad de seguir trabajando para erradicar estas prácticas criminales y garantizar un entorno seguro para todos, especialmente para los más vulnerables.