La Guardia Civil de Valencia ha iniciado una investigación a un conductor que fue interceptado circulando a 169 kilómetros por hora en la CV-30, en un tramo donde la velocidad máxima permitida es de 80 km/h. El incidente tuvo lugar el pasado 9 de abril por la tarde, durante los controles de seguridad vial realizados por el Subsector de Tráfico de la Guardia Civil de Valencia.
El vehículo, detectado por agentes del Destacamento Valencia-B, circulaba notablemente por encima del límite establecido en una vía caracterizada por su alta siniestralidad. Tras ordenar la detención del automóvil, los agentes investigaron al conductor, un joven de 23 años, por un presunto delito contra la seguridad vial, ya que excedió la velocidad permitida en más de 80 km/h en una carretera interurbana.
De acuerdo con el Código Penal, este tipo de infracciones pueden conllevar penas de prisión de hasta seis meses y la retirada del permiso de conducción por un período de hasta cuatro años. La Unidad de Investigación de Siniestros Viales del Subsector de Valencia ya ha presentado las diligencias relacionadas con el caso ante el Juzgado de Guardia de Valencia.