En Alicante, un hombre ha confesado su culpabilidad en el juicio celebrado este lunes en la Audiencia Provincial por el asesinato de su inquilina el 29 de agosto de 2023, crimen que ocultó durante casi un mes. El acusado, quien padece un trastorno de personalidad y esquizofrenia indiferenciada, alegó que la víctima le hacía la “vida imposible” y que carecía de tratamiento médico para su enfermedad en el momento de los hechos.
El ministerio fiscal sostiene que el acusado atacó a la mujer con un cuchillo de cocina de 15 centímetros y un martillo de manera “súbita, sorpresiva e inesperada”, asestándole 16 puñaladas el 29 de agosto de 2023. El cuerpo permaneció en la vivienda hasta el 24 de septiembre, cuando el acusado llamó al 091 admitiendo el homicidio. Agentes de la Policía Nacional se presentaron en el lugar y encontraron el cadáver cubierto con bolsas y un edredón.
La fiscalía ha solicitado una condena de 12 años de prisión y cinco años de libertad vigilada para el acusado, además de una indemnización de 20.000 euros al hijo de la víctima. La acusación particular, por su parte, pide 21 años de prisión, libertad vigilada por cinco años y una compensación de 90.000 euros, aludiendo a “alevosía y ensañamiento” y mencionando una denuncia previa de mala convivencia entre la víctima y el acusado.
La defensa del acusado argumenta su abandono por parte de la administración pública y la necesidad de asistencia médica continua que no le fue proporcionada. Señala al Instituto Valenciano de Servicios Sociales (Ivass) como responsable subsidiario, acusándolo de “dejación de funciones”, ya que era la entidad encargada de la curatela del acusado. La Abogacía de la Generalitat Valenciana responde que la curatela era “asistencial” y que la administración no incurrió en negligencia suficiente para responder por los delitos.