Valencia, 2 de octubre – El cuerpo calcinado encontrado en la montaña de la Creu, en la parte alta del casco antiguo de Oliva, corresponde a Beatriz Guijarro, la joven del mismo municipio que estaba desaparecida desde la madrugada del 9 de agosto. Así lo han confirmado fuentes de la investigación.
El hallazgo fue realizado este miércoles por una pareja de senderistas, y según informan medios locales como Las Provincias y Levante-EMV, la causa de la muerte podría ser una caída accidental.
El 4 de septiembre se declaró un incendio en la zona del descubrimiento, lo que llevó a activar la situación 1 del Plan Especial Frente al Riesgo de Incendios Forestales (PEIF), que se estabilizó al día siguiente.
La Guardia Civil lidera las investigaciones y, tras la identificación de Beatriz Guijarro, de 28 años, se centra en determinar las causas de su muerte.