El Valencia CF es, sin lugar a dudas, uno de los equipos más importantes de la primera división y de la liga española. Históricamente, su papel es incuestionable y salvo en momentos bajos del equipo siempre ha estado ocupando los puestos más altos en la clasificación, compitiendo por Europa y en algunos casos incluso plantando cara a los dos titanes que llevan dominando el fútbol español desde tiempos inmemoriales, el Real Madrid y el FC Barcelona.
En las últimas dos décadas, sin embargo, el equipo viene atravesando una mala racha que hace ya años dejó de parecer algo temporal. Una sucesión de errores a nivel deportivo y futbolístico, pero sobre todo a nivel financiero y de administración han situado al equipo muy por debajo de lo que históricamente ha sido, compitiendo con equipos de media tabla para solo ocasionalmente lograr entrar en los campeonatos europeos e incluso en alguna temporada se ha encontrado peligrosamente cerca de situarse en puestos de descenso.
Uno de los principales ejemplos de esta situación en la que se encuentra el Valencia CF es el estado de su nuevo estadio el “Nou Mestalla”. El nuevo y flamante estadio comenzó a construirse en el año 2007, justo antes de que explotara la burbuja inmobiliaria. El equipo contaba con poder financiar su construcción holgadamente gracias a la venta de los terrenos del antiguo estadio. Al llegar la crisis estos planes se truncaron, y la construcción del anfiteatro se detuvo apenas dos años después de iniciarse y así ha permanecido desde entonces.
Recientemente, el histórico equipo parece estar en mejor forma tanto económicamente como a nivel deportivo, especialmente a juzgar por el nivel de su juego en lo que llevamos de temporada. Ahora el Valencia parece volver a ser quien era. Los aficionados creen en su club y en la victoria por lo que recurren a los diferentes bonos sin depósito y las cuotas con la ilusión de volver a ver a su equipo llevarse los 3 puntos y escalar en la clasificación.
Esto también genera esperanza a los aficionados del equipo, ya que un buen comportamiento a nivel deportivo significa un incremento de los ingresos gracias a su participación en competiciones de más alto nivel. Además, a lo largo de estos años que han pasado desde que se inició la construcción del nuevo estado y a pesar de múltiples adversidades y errores, el equipo ha ido saneando las cuentas poco a poco,lo que en principio significa el final de esa espiral negativa en la que el equipo se veía obligado a vender a sus mejores jugadores año tras año.
Si estas expectativas se cumplen, tal vez el nuevo estadio pueda finalizar su construcción y con ello el Valencia CF pueda finalmente lograr liberarse del peso que lleva cargando quince años.