Valencia, 7 de mayo – Consum ha implementado un protocolo para cerrar sus tiendas y plataformas ante la declaración de alertas rojas meteorológicas, como medida preventiva tras las experiencias vividas durante la dana del pasado 29 de octubre en Valencia. Así lo ha comunicado Antonio Rodríguez Lázaro, director general de Consum, durante la presentación de resultados de la compañía, donde expresó sus condolencias por las víctimas de las inundaciones y sus familias.
La cooperativa destacó que la dana fue “una catástrofe difícil de gestionar” e inesperada, ya que en la zona más afectada no se registraron lluvias significativas. Según Rodríguez, cerca de 1.500 empleados de Consum sufrieron las consecuencias directas de la riada. Por esta razón, ante ciertas predicciones meteorológicas y alertas rojas, se procederá a cerrar las tiendas y enviar al personal a sus hogares, una medida que ya se ha puesto en marcha en Valencia y Tarragona con el objetivo de proteger a los trabajadores.
Rodríguez mencionó también que el cierre preventivo de las tiendas busca disuadir a los clientes de salir de casa en situaciones de riesgo. En cuanto a la adaptación de las tiendas para enfrentar posibles eventos meteorológicos futuros, el director general indicó que no se realizarán más modificaciones tras la reconstrucción de los establecimientos afectados. Hizo un llamado a los poderes públicos para mejorar las infraestructuras y prevenir situaciones similares.
El pasado 29 de octubre, 69 supermercados de Consum se vieron afectados por la riada, lo que resultó en daños por un valor de 40 millones de euros. La cooperativa emprendió un proceso de reconstrucción que finalizará con la reapertura de las últimas dos tiendas en Aldaia y Algemesí. Este proyecto de rehabilitación requirió una inversión de aproximadamente 35 millones de euros, abarcando una superficie de más de 78.000 metros cuadrados e involucrando a más de un centenar de proveedores.
Para apoyar a los cerca de mil empleados afectados, Consum estableció un plan de donaciones con una contribución inicial de 4 millones de euros por parte de la cooperativa. Además, se habilitó una línea de crédito con préstamos al 0% de interés y dos años de carencia para los empleados.
Consum también emprendió cinco líneas de acción para asistir a los vecinos de las zonas afectadas, proporcionando alimentos, agua y productos de primera necesidad a residencias de mayores, centros de personas con discapacidad y de menores. Colaboró en el suministro a fuerzas de seguridad, bomberos, con World Central Kitchen y la Federación de Bancos de Alimentos, además de atender solicitudes de provisión de productos de limpieza y otros enseres.