El futbolista del Real Madrid Cristiano Ronaldo ha evitado a los periodistas en su paso por el Juzgado de Instrucción número 1 de Pozuelo, donde ha declarado como investigado por presunto fraude fiscal de 14’7 millones de euros.
El jugador entró directamente por el garaje, en coche, a las 10:55 horas de la mañana y salió por el mismo lugar, a las 13:00 horas, evitando así al más de centenar de periodistas que le esperaba. No hay por tanto una imagen de Cristiano en los juzgados.
Ronaldo comenzó a declarar a las 11.30 ante la jueza Mónica Gómez Ferrer y concluyó una hora y media después, en una declaración en la que no requirió intérprete y donde estuvo presente la Fiscalía, el abogado del Estado y su propio letrado.
Mientras él declaraba, en la puerta del juzgado se montó un atril y un escenario retráctil en el que se instalaron más de 40 cámaras de televisión, procedentes de más de quince países distintos, como España, Portugal, Francia, Alemania, China o Rusia. Además, se filtró que Cristiano hablaría ante los medios a su salida, pero finalmente no fue así.
El futbolista se marchó a su domicilio saliendo por el garaje y fue uno de sus directores de comunicación el que atendió brevemente a los medios.
“El jugador ya ha declarado. Está todo en orden y ya va camino de su casa. En 15 minutos tendréis una nota de prensa con toda la información”, se limitó a decir Iñaki Torres, que fue abucheado.
La Fiscalía acusa a Cristiano de cometer un fraude de 14’7 millones de euros a Hacienda de manera “voluntaria y consciente” entre los años 2011 y 2014 y le imputa cuatro delitos contra la Hacienda Pública.