En el interior de la provincia de Castellón, entre montañas y silencio, Culla conserva uno de los capítulos más enigmáticos de la historia medieval peninsular. Su castillo, la última gran adquisición de la Orden del Temple en España antes de su disolución, vuelve a cobrar protagonismo gracias a un ambicioso proyecto de recuperación patrimonial impulsado por el Ayuntamiento.
La fortaleza, símbolo del pasado templario de la localidad, se encuentra en pleno proceso de excavación, consolidación y puesta en valor, con el objetivo de preservar su legado histórico y convertirlo en un eje vertebrador del desarrollo cultural y turístico del municipio.
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El último bastión templario antes de la caída de la orden
Tras la reconquista cristiana, Culla pasó a manos de la Orden del Temple, que reforzó el castillo y dejó una huella profunda en la configuración urbana y defensiva del enclave. Se trata de un hecho excepcional: el castillo de Culla fue la última posesión adquirida por los templarios en territorio español, poco antes de que la orden fuera perseguida y disuelta a comienzos del siglo XIV.
Este dato convierte a la fortaleza en una pieza clave para comprender el ocaso del Temple en la península ibérica, así como el papel estratégico que tuvo este territorio en las redes militares y económicas de la orden.
Excavaciones, torres y accesibilidad: así es la intervención
Las actuaciones actualmente en marcha se centran en:
- La excavación arqueológica del recinto 3 del castillo.
- La consolidación estructural de la Torre del Homenaje y la Torre Menor.
- La recuperación de elementos defensivos y espacios interiores hasta ahora ocultos.
El proyecto cuenta con una inversión de 405.054,75 euros y permitirá sacar a la luz nuevos restos y materiales históricos que ampliarán el conocimiento sobre la fortaleza y sus distintas fases de ocupación.
Para compatibilizar conservación y divulgación, se instalarán rampas y pasarelas elevadas, garantizando la accesibilidad del público sin comprometer la integridad arqueológica del conjunto.
Un casco histórico protegido y un nuevo recorrido monumental
Más allá del castillo, la intervención forma parte de un plan integral que contempla 11 actuaciones distintas destinadas a reforzar el valor del núcleo histórico de Culla, declarado Bien de Interés Cultural (BIC).
Entre las acciones previstas destaca la creación de un nuevo recorrido lumínico monumental, que guiará a vecinos y visitantes por los principales hitos patrimoniales del municipio, reforzando la experiencia cultural y mejorando la lectura histórica del conjunto urbano.
Desde 2020, Culla forma parte de la red de Los Pueblos Más Bonitos de España, un reconocimiento que avala su singular fusión de herencia árabe y templaria y su excepcional estado de conservación.
Patrimonio como motor contra la despoblación
El proyecto se integra en el plan “Mejora de la competitividad y dinamización del patrimonio del núcleo histórico de Culla”, financiado al 100 % por la Unión Europea a través de los fondos Next Generation EU, dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.
El objetivo va más allá de la restauración: convertir el patrimonio medieval en un motor económico, capaz de atraer turismo cultural, generar actividad local y combatir la despoblación que afecta a buena parte del interior castellonense.
Un castillo que vuelve a contar su historia
Con esta intervención, Culla no solo consolida muros y torres: reactiva su memoria. El castillo templario deja de ser una ruina silenciosa para recuperar su papel como narrador de uno de los episodios más misteriosos de la Edad Media española.
Un lugar donde historia, arqueología y futuro se dan la mano, y donde el último eco del Temple vuelve a resonar entre las piedras.
