El festival Dansa Valencia presentará el próximo 14 de diciembre el estreno de ‘Cuerpo sobre fondo negro’, una pieza individual creada e interpretada por el bailarín y coreógrafo colombiano Edu Migro, residente en Valencia. Como parte de la compañía Migro Danza, esta actuación se realizará en el Museu de Belles Arts y buscará establecer “un diálogo corporal con Murillo, Goya, Brueghel y Sorolla”.
Esta propuesta es el resultado de la colaboración entre Dansa Valencia y el museo, con el objetivo de ofrecer estancias artísticas a creadores locales y explorar nuevas formas de “habitar” el museo a través de lenguajes contemporáneos. La iniciativa, que ya lleva cuatro años desarrollándose, ha contado con la participación de artistas como Paula Romero, Ana Lola Cosín y Lorenza di Calogero en años anteriores.
Este año, el trabajo de Migro se enmarca dentro de las actividades de la exposición ‘Clásicos y modernos’, que explora las obras maestras de la colección de arte clásico. La presentación del solo tendrá lugar en la Sala Joanes en dos sesiones, a las 11:00 y a las 12:30 horas, y será de entrada libre con reserva previa a través de la web del festival.
María José Mora, directora adjunta de artes escénicas del IVC, destaca la importancia de esta línea de trabajo que conecta el movimiento con el patrimonio cultural, afirmando que el apoyo a la creación valenciana es esencial para ampliar las formas de interactuar con la cultura. “Esta residencia permite una conversación única entre disciplinas, generaciones y sensibilidades, abriendo nuevos caminos para la investigación artística”, enfatiza Mora.
En ‘Cuerpo sobre fondo negro’, Edu Migro crea un espacio en el que las imágenes del pasado “dejan de ser reliquias y vuelven a latir”. Inspirado por el universo de ‘Clásicos y modernos’, no se enfoca en una obra en particular, sino en el realismo figurativo que ha influenciado el imaginario europeo. Según Migro, figuras como Murillo, Van Dyck, Goya, Brueghel, Sorolla y Zuloaga “se presentan como un coro silencioso”.
El coreógrafo utiliza la quietud idealizada de estas figuras para reinterpretarlas con un enfoque contemporáneo que revela movimientos y emociones ocultas en la pintura. La pieza se articula a partir de los dos lenguajes creativos esenciales para Migro: el teatro físico y la danza contemporánea, que le permiten mostrar lo que los frescos tradicionales no podían, como el temblor, la respiración o la vibración interna del cuerpo.
La obra está acompañada por las voces de Cecilia Bartoli, Natalie Dessay y Susanne Elmark, cada una aportando una atmósfera emocional única. La escenografía, diseñada por Satanasa, consiste en un fondo negro que sirve como escenario minimalista, acentuando la luz y el silencio. El traje negro del intérprete enfoca la atención en el cuerpo y sus movimientos, contrastando con la riqueza de detalles de la pintura clásica.