Espai LaGranja, el centro destinado a recursos y mediación para la danza y las artes del movimiento, perteneciente al Institut Valencià de Cultura, organiza para este fin de semana dos actividades de danza comunitaria: ‘LaGranja Oberta’ y ‘Tradició i ritual’. La danza comunitaria ofrece mucho más que movimiento físico; es un punto de encuentro y expresión que busca fortalecer lazos sociales, mejorar la salud y fomentar el crecimiento comunitario.
El viernes 23 de mayo, a las 11 horas, Espai LaGranja llevará a cabo un taller diseñado para acercar la danza contemporánea a participantes de entre 65 y 85 años. El coreógrafo Vicent Gisbert liderará a los asistentes en una serie de ejercicios y actividades destinadas a mantener tanto el cuerpo como la mente activos. Gisbert, con experiencia en la creación de proyectos de índole social, ha trabajado con diversos grupos y es conocido por sus obras escénicas y de video danza.
El sábado 24 de mayo, también a las 11 horas, el bailarín y coreógrafo Pere Bodí, de Hort-Art, presentará ‘Tradició i ritual’. Esta propuesta consiste en un taller de danzas colectivas que incorpora la ritualidad inherente a las danzas tradicionales valencianas. A través de los ritmos básicos de la danza y la jota, los asistentes tendrán la oportunidad de participar en coreografías colectivas guiadas.
Pere Bodí, originario de Faura, ha estado vinculado desde joven a las manifestaciones artísticas locales y ha formado parte de diversas compañías de danza, como el Ballet de la Generalitat y LaMov, entre otras. Desde 2014, colabora con Alex Guerra en Hort-Art, una plataforma cultural que fomenta la danza y el arte contemporáneo.
Según Guillermo Arazo, coordinador de Espai LaGranja, “la danza comunitaria ofrece un lugar seguro y acogedor donde personas de todas las edades y capacidades pueden expresarse libremente. A través del movimiento compartido, se fortalecen los lazos sociales, se reduce el aislamiento y se promueve un sentimiento comunitario esencial para el bienestar individual y colectivo”.