Los participantes de ambas movilizaciones aseguran que permanecerán de forma indefinida pese a la convocatoria de elecciones. Alicante reorganiza su campamento frente a la Subdelegación y Valencia afronta la llegada del 9 d’Octubre con más de 400 tiendas instaladas en pleno centro.
Las tiendas de campaña continúan formando parte del paisaje urbano de Alicante y Valencia.
Las dos ciudades mantienen las acampadas iniciadas durante el fin de semana para reclamar soluciones ante el precio de la vivienda, los alquileres y los desahucios.
Y ninguna tiene, por ahora, fecha de finalización.
Los colectivos participantes aseguran que la convocatoria anticipada de elecciones generales para el 29 de noviembre no supone una respuesta a sus reivindicaciones y anuncian que continuarán movilizados.
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Alicante mantiene la protesta en la Muntanyeta
En Alicante, el campamento continúa instalado en la plaza de la Muntanyeta, ante la Subdelegación del Gobierno.
Los participantes han comenzado a organizar de manera más estable cuestiones relacionadas con la logística después de superar los primeros días de protesta.
El Sindicat de Vivenda de Carolines plantea mantener la movilización hasta llegar a una huelga general por la vivienda.
La acampada es la continuación de la manifestación celebrada el sábado por la tarde en la ciudad.
Más de 700 participantes en Valencia
Valencia vive una situación similar, aunque con una acampada de mayores dimensiones.
Más de 700 personas respaldan la movilización y se han instalado más de 400 tiendas en la plaza del Ayuntamiento.
La protesta continúa después de una noche marcada por la lluvia y sus participantes tampoco establecen un día para abandonarla.
El campamento pretende mantener vivas las reivindicaciones que llevaron a miles de personas a las calles durante el fin de semana.
La huelga general une las dos movilizaciones
El siguiente horizonte comienza a estar definido.
Los movimientos por la vivienda reclaman una huelga general y CCOO y UGT han acordado convocar este otoño un paro de 24 horas relacionado tanto con el acceso a un hogar como con los salarios.
La fecha todavía debe concretarse.
Mientras tanto, las acampadas de Alicante y Valencia pretenden mantener la presión social.
Un problema añadido en Valencia: llega el 9 d’Octubre
A diferencia de Alicante, la acampada valenciana tiene delante una fecha que condicionará inevitablemente su continuidad tal y como está configurada actualmente.
El 9 d’Octubre convierte la plaza del Ayuntamiento y el centro de Valencia en escenario de algunos de los principales actos institucionales y festivos.
El programa incluye la procesión cívica y una mascletà en la misma plaza donde se encuentran las tiendas.
La alcaldesa María José Catalá ha asegurado que no piensa modificar la programación municipal.
Ayuntamiento y oposición discrepan sobre cómo actuar
Catalá ha pedido a la Delegación del Gobierno que garantice la celebración de los actos con normalidad y considera que la Policía Nacional debe gestionar la situación relacionada con la concentración.
Desde la oposición, Compromís y PSPV plantean una respuesta diferente y reclaman al gobierno municipal que dialogue con las personas acampadas para intentar alcanzar un acuerdo.
Los próximos días determinarán cómo se compatibilizan ambas situaciones.
Por ahora, el mapa de las protestas valencianas tiene dos puntos permanentes: la Muntanyeta en Alicante y la plaza del Ayuntamiento en Valencia.
Y en ambos se repite el mismo mensaje: las tiendas seguirán montadas mientras los colectivos preparan la siguiente fase de la movilización.



