Valencia
La Universitat de Valencia (UV) está colaborando en una investigación internacional que ha desarrollado un protocolo cuantitativo mediante simulación matemática, con el objetivo de comprender la evolución de las poblaciones durante la transición demográfica del Neolítico, un periodo crucial en la historia humana. El estudio, publicado en la revista “PNAS”, compara las simulaciones con la información arqueológica basada en reconstrucciones demográficas utilizando sumas de radiocarbono para estimar la densidad demográfica en la Prehistoria.
El modelo matemático se basa en ecuaciones usadas para cuantificar la competencia entre depredadores y presas, interpretados en el modelo como grupos humanos. Esto permite analizar los diferentes índices de crecimiento poblacional o exceso de mortalidad en el contexto de la competición entre los últimos cazadores-recolectores y los primeros agricultores y ganaderos.
Se evaluaron tres casos de estudio arqueológicos: el este de la Península Ibérica, Kyushu en Japón y Dinamarca en Escandinavia. El propósito del estudio es comprender las dinámicas poblacionales durante la transición agrícola y también participan en él investigadores del Max Plank Institute for Evolutionary Anthropology, la University of Cambridge, la University College of London, la University of Bath y el Institute of Archaeology of the Czech Academy of Sciences.
Según explican Oreto García-Puchol y Alfredo Cortell-Nicolau, este cambio hacia la agricultura y la ganadería transformó radicalmente la organización de las sociedades humanas en múltiples aspectos, afirmando que fue un éxito demográfico. La expansión de la agricultura y la ganadería se dio a través de procesos de invención independiente y su expansión mediante la migración y el contacto con los cazadores-recolectores, lo que implicó procesos de asimilación y aculturación.
El estudio sugiere que, comenzando con una población de cazadores-recolectores aproximadamente diez veces mayor que la de los agricultores migrantes, estos últimos podrían superar en número a los primeros en unos 400 años desde el inicio de la interacción. Este patrón se observa en la desaparición o asimilación de cazadores-recolectores, que generalmente no ocurre antes de 300 años de interacción, salvo en casos donde los agricultores son muy numerosos.
En cuanto a la mortalidad, la simulación estima que los cazadores-recolectores del Mediterráneo occidental y Escandinavia presentan menor mortalidad que sus homólogos en Japón. Al comparar las tres regiones, el estudio permite entender mejor las características particulares del proceso de expansión agrícola, como las diferencias entre una expansión marítima o terrestre. Además, la investigación ofrece una nueva perspectiva de los procesos de difusión agrícola, enfocándolos desde la interacción demográfica y social, más allá de las respuestas a cambios climáticos.