La Guardia Civil ha entregado a la justicia a dos residentes de Valencia acusados de participar en una importante estafa por el método denominado ‘hijo en apuros’. Los individuos, de 20 y 26 años, habrían recibido 6.500 euros en sus cuentas bancarias, dinero que fue estafado a una mujer de un pueblo de Granada.
Los implicados contactaron con la víctima a través de WhatsApp, haciéndose pasar por su hijo y explicando que había perdido su teléfono móvil, por lo que debían comunicarse mediante ese número. Posteriormente, la mujer recibió una llamada de un hombre con acento extranjero, quien le informó que su hijo había sido secuestrado y le exigió realizar transferencias bancarias para liberarlo.
Para aumentar la presión, llegaron a amenazarla diciendo que podían enviarle un brazo amputado de su hijo como prueba del secuestro. Ante el miedo, la mujer acudió a un cajero automático y transfirió 6.500 euros a las cuentas señaladas por los estafadores.
Después de realizar los pagos, los delincuentes se comunicaron nuevamente con ella para decirle que su hijo sería liberado. Al regresar de la entidad bancaria, constató que su hijo estaba bien, confirmándose así el engaño. Inmediatamente, la mujer denunció la situación ante la Guardia Civil.
El equipo de la Guardia Civil de Motril se hizo cargo de la investigación y descubrió que el dinero había sido transferido a cuentas pertenecientes a dos personas que residían en Paiporta y Catarroja, en la provincia de Valencia. Por tal motivo, solicitaron la colaboración de sus colegas de la Comandancia de Valencia, quienes lograron identificar y detener a los sospechosos, poniéndolos a disposición judicial.