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Los estafadores operaban desde Picanya y utilizaban amenazas violentas para exigir dinero a sus víctimas





La Guardia Civil ha asestado un duro golpe a la ciberdelincuencia con la detención de cuatro personas en Valencia por su implicación en una red de sextorsión. La denominada operación “Acrodabae”, desarrollada por la Guardia Civil de Cantabria en colaboración con la de Valencia, ha permitido desmantelar un grupo criminal que, a través de anuncios falsos en páginas de contactos, extorsionaba a sus víctimas bajo amenazas de violencia extrema.
Los estafadores, tres hombres de entre 26 y 36 años y un colaborador de 34, se hacían pasar por peligrosos proxenetas y coaccionaban a sus víctimas con mensajes intimidantes, exigiéndoles dinero para no revelar su identidad ni atentar contra su integridad física. Se han identificado más de 250 víctimas en diferentes puntos de España, muchas de las cuales han preferido no denunciar por miedo o vergüenza.
El modus operandi: anuncios falsos y amenazas extremas
El esquema de fraude ideado por los detenidos seguía un patrón calculado y meticulosamente ejecutado:
1️⃣ Creación de anuncios falsos
Los delincuentes publicaban anuncios de contactos sexuales en diversas webs, utilizando imágenes de mujeres obtenidas sin su consentimiento de redes sociales.
2️⃣ Captación de víctimas
Los usuarios que interactuaban con estos anuncios facilitaban, sin saberlo, datos de contacto que luego eran utilizados para la extorsión.
3️⃣ Amenazas y chantajes
Días después de haber accedido a los anuncios, las víctimas recibían mensajes de los estafadores, que se hacían pasar por proxenetas. En estos mensajes, les acusaban de haber causado problemas a las mujeres “con las que habían contactado” y les exigían pagos para evitar represalias.
4️⃣ Intimidación extrema
Las amenazas eran escalofriantes: afirmaban conocer la ubicación exacta de las víctimas y les advertían de que enviarían sicarios a sus domicilios si no pagaban. Para aumentar la sensación de pánico, utilizaban expresiones en falso idioma extranjero, como “acrodabae” o “dabay”, simulando ser de Europa del Este.
Uno de los afectados, que prefiere mantenerse en el anonimato, relata:
“Me dijeron que si no pagaba, sabían dónde vivía y que mandarían a sus hombres. Me sentí aterrorizado, y terminé transfiriéndoles dinero solo para que me dejaran en paz.”
La investigación: un rastro que llevó hasta Valencia
La investigación comenzó en 2023, cuando un ciudadano denunció ante la Guardia Civil de Cantabria que estaba recibiendo amenazas graves tras haber accedido a una web de contactos. Pese a haber realizado un pago de más de 5.000 euros, las exigencias económicas continuaban.
El Equipo de Investigación Tecnológica (EDITE) detectó patrones similares en decenas de denuncias a lo largo del país, en lugares como Murcia, Cádiz, Jaén, Granada, Asturias y A Coruña. Tras analizar cientos de datos tecnológicos, los agentes identificaron un epicentro de actividad en Valencia, concretamente en Picanya, donde se encontraba la base operativa del grupo.
Un locutorio cercano a la vivienda de los estafadores se convirtió en un punto clave de la investigación, ya que allí adquirían numerosas tarjetas telefónicas registradas a nombres falsos.
El operativo policial: detenciones y hallazgos
Con las pruebas en su poder, la Guardia Civil desplegó un operativo en Picanya que culminó con la detención de los tres principales sospechosos y de un colaborador que suministraba tarjetas SIM para dificultar el rastreo de la actividad criminal.
En los registros practicados en la vivienda y el locutorio, los agentes hallaron:
📱 10 teléfonos móviles con mensajes de amenazas y pruebas de los chantajes.
📷 Cientos de imágenes de mujeres utilizadas para los anuncios falsos.
📞 Más de 100 tarjetas SIM con identidades falsas, utilizadas para dificultar el rastreo.
💰 23.000 euros en una cuenta bancaria, presuntamente obtenidos de las extorsiones.
Los investigadores han logrado cuantificar más de 18.000 euros estafados en los casos ya esclarecidos, aunque la cifra real podría ser mucho mayor debido al número de víctimas que no han denunciado.
Un negocio del miedo: la sextorsión en auge
La sextorsión se ha convertido en un método cada vez más común para los ciberdelincuentes, explotando la vulnerabilidad de las víctimas y su miedo a la exposición pública. Muchos de los afectados no denuncian por vergüenza o temor a que su entorno descubra su implicación en webs de contactos.
🔍 ¿Cómo protegerse de la sextorsión?
✔ Desconfía de anuncios sospechosos en páginas de contactos.
✔ No compartas información personal ni imágenes comprometedoras en redes.
✔ Si recibes amenazas, no cedas y denuncia a la Policía o Guardia Civil.
✔ Nunca realices pagos bajo presión, ya que los estafadores seguirán pidiendo más dinero.
Este caso es un claro ejemplo de la importancia de la ciberseguridad y de la denuncia como primer paso para combatir estos delitos.
Conclusión: una operación que marca un precedente
Gracias a la labor de la Guardia Civil, se ha desarticulado una red que operaba con total impunidad, sembrando el pánico entre sus víctimas. Sin embargo, las autoridades advierten que la sextorsión sigue siendo una amenaza latente y que los delincuentes adaptan constantemente sus estrategias.
Este golpe policial supone un importante avance en la lucha contra la ciberdelincuencia, pero queda trabajo por hacer para erradicar este tipo de fraudes.
🔴 ¿Has sido víctima de una estafa similar? Comparte tu experiencia en los comentarios y ayúdanos a crear conciencia sobre este problema.
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