Alicante, 28 de noviembre. La Guardia Civil ha desmantelado en España, por primera vez, una red de estafas que utilizaba envíos masivos de mensajes y llamadas fraudulentas, dirigida a redes de ciberdelincuentes internacionales. En la operación, denominada ‘Mosenik’, se ha arrestado a un hombre de 41 años acusado de desarrollar y mantener en funcionamiento un sistema tecnológico que era vendido a estos grupos, cobrando los servicios en criptomonedas.
El material incautado por las autoridades incluye una infraestructura tecnológica capaz de enviar entre 12 y 18 mensajes por minuto, llegando hasta 2,5 millones de mensajes diarios. Valorado en 400.000 euros, fue hallado durante registros en Barcelona, en una vivienda, un local comercial y un trastero. Se calcula que las estafas ascienden a varios millones de euros.
La investigación comenzó tras denuncias realizadas en Alicante, especialmente en Aspe, donde varias víctimas informaron de llamadas en las que los estafadores se hacían pasar por agentes de la Policía Nacional y del Banco de España para solicitar datos bancarios y transferencias. Las estafas alcanzaron a ciudadanos rusos y ucranianos residentes en España, con llamadas en sus idiomas de origen.
Durante la operación, la Guardia Civil se incautó de material tecnológico valorado en 400.000 euros, incluyendo 35 cajas de tarjetas SIM industriales con 865 módems, 852 tarjetas SIM activas, más de 60.000 tarjetas SIM nacionales para uso inmediato, 10.000 nuevas, numerosos dispositivos informáticos y dinero en efectivo y criptomonedas. También encontraron un maletín con una caja de tarjetas SIM portátil, que permitía operar desde cualquier lugar con conexión a internet.
El operativo fue llevado a cabo por la Unidad Orgánica de Policía Judicial (UOPJ) de Alicante, el Equipo de Investigación Tecnológica de Barcelona y la Unidad de Seguridad Ciudadana de Tarragona. En una rueda de prensa en la Comandancia de la Guardia Civil de Alicante, los agentes detallaron el funcionamiento del sistema y los métodos utilizados por los estafadores para ganar la confianza de las víctimas y hacer transferencias bancarias no autorizadas.
Las investigaciones llevaron a los agentes a una cafetería que funcionaba como tapadera, al tener licencia de locutorio para dar de alta las líneas. En las vigilancias, observaron a un hombre de origen ucraniano trasladando cajas a un domicilio. El detenido, residente en España, tenía habilidades informáticas avanzadas.
El detenido no realizaba las llamadas, sino que presuntamente administraba la infraestructura tecnológica, la cual ofrecía a los grupos criminales. La investigación, dirigida por el Juzgado de Instrucción número uno de Novelda (Alicante), sigue abierta con el objetivo de identificar a todas las víctimas y detener a los grupos que se beneficiaron de la infraestructura.
La Guardia Civil explicó que el sistema se basaba en un conjunto de tarjetas SIM industriales, cada una con cientos de módems GSM. Estos enviaban entre 12 y 18 mensajes por minuto, alcanzando hasta 2,5 millones de mensajes diarios, con control total de la red por parte del arrestado a través de varias computadoras. Los números de teléfono cambiaban frecuentemente para evitar ser rastreados, y las tarjetas SIM eran activadas con identidades falsas.
Se acusa al detenido de delitos de estafa, usurpación de estado civil, falsedad documental, daños informáticos, blanqueo de capitales y pertenencia a grupo criminal.
El teniente coronel Francisco Poyato, de la Guardia Civil de Alicante, instó a la ciudadanía a tomar medidas de precaución en compras en línea, especialmente durante campañas como el Black Friday y Navidad. Recomendó desconfiar de llamadas donde se soliciten claves o credenciales bancarias. En caso de estafa, es crucial denunciar rápidamente, ya sea presencialmente en un cuartel o telemáticamente a través de las páginas de la Guardia Civil.