La Policía Nacional ha desmantelado un punto de venta de drogas en el distrito de Algiròs de Valencia, cercano a la zona universitaria, y ha detenido a cinco personas, una mujer y cuatro hombres de entre 27 y 33 años. Estos individuos están acusados de presuntamente vender estupefacientes al menudeo, principalmente cocaína, marihuana y hachís, desde una vivienda. Además, se ha desmantelado un cultivo acelerado de marihuana en l’Alcúdia.
Las investigaciones se iniciaron en mayo, cuando surgieron sospechas sobre un posible punto de venta de drogas en Algiròs, donde varios hombres distribuían estupefacientes aprovechando la cercanía con las zonas universitarias. La Jefatura informó que las pesquisas confirmaron la existencia del punto de venta y la plena identificación de los responsables. Se identificó a dos hombres que frecuentaban la vivienda, comprobando que uno de ellos se encargaba de proveer las sustancias.
El principal sospechoso residía en un chalé adosado en l’Alcúdia, donde aparentemente cultivaba marihuana en interiores. Tras meses de investigación, se descubrió que los implicados operaban una organización criminal con recursos suficientes para cambiar de vehículos y diversificar sus actividades, utilizando varias propiedades y medidas de seguridad en sus desplazamientos.
La Policía, con autorización judicial, realizó registros en domicilios de Valencia, Cullera, Aldaia y l’Alcúdia. En un chalé de esta última localidad, se desmanteló una plantación de marihuana con equipamiento sofisticado, utilizando gas CO2 para acelerar el crecimiento de las plantas.
Se incautaron 53 kilos de marihuana, más de un kilo de cocaína, 170 gramos de hachís, casi 10.000 euros en efectivo, diversos teléfonos móviles, una pistola de nueve milímetros con munición, tres vehículos y documentación diversa.
Como resultado, cinco personas fueron arrestadas por tráfico de drogas, a cuatro de las cuales se les imputa también pertenencia a organización criminal y, a dos, tenencia ilícita de armas. Los hombres detenidos fueron presentados ante el juez, quien ordenó el ingreso en prisión para uno de ellos, mientras que la mujer quedó en libertad, con la obligación de comparecer ante la justicia cuando sea requerida.