La Policía Nacional ha desmantelado seis plantaciones de marihuana en los municipios valencianos de Manises y Torrent, arrestando a seis personas —cinco hombres y una mujer, con edades entre 30 y 46 años— acusadas de delitos relacionados con el tráfico de drogas y defraudación de fluido eléctrico. Dos de ellos también están siendo investigados por blanqueo de capitales.
En total, las autoridades han incautado 1.900 plantas de cannabis, 604 esquejes, más de 12 kilos de cogollos, 15.000 euros en efectivo, dos cadenas de oro, una pistola de airsoft y diversos equipos para el cultivo profesional de marihuana, incluyendo aparatos de aire acondicionado, lámparas de alto voltaje y filtros de extracción. Todas las instalaciones estaban conectadas ilegalmente a la red eléctrica, representando un grave riesgo de incendio para las viviendas adyacentes.
La investigación comenzó en noviembre pasado por la Brigada Local de Policía Judicial de Quart de Poblet-Manises, tras descubrir que una pareja utilizaba varias viviendas en Manises para cultivar marihuana de alta calidad. Luego de semanas de observación, los agentes identificaron cuatro viviendas sospechosas de albergar cultivos ilegales. En estos lugares se encontraron instalaciones sofisticadas con plantas en distintas etapas de crecimiento, secaderos y equipos técnicos para simular condiciones ambientales óptimas.
La pareja fue identificada como la cabecilla de la operación, y tres hombres adicionales fueron detenidos por encargarse del mantenimiento de las plantaciones a cambio de alojamiento. Durante los registros, la policía confiscó 1.872 plantas, más de 600 esquejes, 6.000 euros en efectivo y diverso material técnico. Uno de los detenidos tenía antecedentes penales y se encontraba en situación irregular en España. Todos ya han sido puestos a disposición judicial.
De manera paralela, agentes de las comisarías de Torrent y Xirivella descubrieron otra plantación en una vivienda aparentemente vacía en Torrent. La operación comenzó a raíz de una información anónima que señalaba a un hombre que frecuentaba el inmueble, del cual emanaba un fuerte olor a marihuana. La casa, aunque desocupada, tenía un ventilador en funcionamiento continuo, lo que despertó sospechas entre los investigadores.
Tras el operativo, se confirmó que la vivienda se utilizaba como centro de cultivo, y el sospechoso fue detenido, procediendo al desmantelamiento de la instalación. Con esta operación, la Policía Nacional asesta un nuevo golpe a las redes de producción y distribución de marihuana en el área metropolitana de Valencia, donde el cultivo indoor ilegal sigue siendo una actividad lucrativa pero arriesgada tanto para sus practicantes como para el entorno vecinal.