La sospechosa aseguró que lo hizo por venganza, tras sufrir daños similares. Fue localizada gracias a un dispositivo de vigilancia junto a la Policía Local de Alaquàs, tras los daños que se iniciaron el pasado mes de agosto.
El modus operandi era el mismo en todos los casos: empleo de pintura de color negro, rojo o blanco tipo espray para realizar un grafiti en el lateral de los coches, todos con un trazo similar en su realización, informa Jefatura en un comunicado.
Esta mujer actuaba en varias franjas horarias, pero siempre adoptando medidas de seguridad como buscar lugares aislados y sin presencia de testigos.
En el momento de la detención llevaba en el interior de una bandolera dos aerosoles, uno de color rojo ya usado y otro blanco a estrenar, ambos intervenidos. La detenida carece de antecedentes y ha pasado a disposición judicial.