Un hombre de 35 años ha sido arrestado en Gandia, Valencia, por la Policía Nacional, después de que al forcejear con una de sus presuntas víctimas se le cayeran del bolsillo siete teléfonos móviles robados. Varios peatones que fueron testigos del incidente recogieron los dispositivos y avisaron a la policía, lo que llevó a la detención del individuo bajo la acusación de robo con violencia y hurto.
El incidente tuvo lugar alrededor de las dos de la madrugada del martes. Los agentes de patrulla de la Sala CIMACC 091 respondieron al aviso de una pelea entre dos hombres en una calle de Gandia. Al llegar, encontraron a un hombre ensangrentado en el suelo y a otro notablemente alterado cercano a él. Tras separarlos, la policía descubrió que ambos se habían conocido esa noche en un salón de juegos, donde permanecieron varias horas.
Según el relato policial, la disputa comenzó cuando la víctima notó que el ahora detenido había sustraído varios teléfonos móviles de manera furtiva en el salón de juegos, incluyendo el suyo propio y su cartera. Esto desencadenó una acalorada discusión en el rellano del edificio del presunto agresor, durante la cual empezaron a pelear físicamente en la vía pública. Fue entonces cuando al detenido se le cayeron del bolsillo los siete móviles y una cartera.
Los agentes, al interrogar al hombre sobre la procedencia de los teléfonos, recibieron respuestas contradictorias. En consecuencia, los dispositivos fueron confiscados y el sospechoso fue detenido. La víctima pudo recuperar su móvil y su cartera, mientras que la policía continúa investigando para identificar a los demás afectados. El detenido, quien cuenta con antecedentes policiales, ha sido puesto a disposición judicial por su presunta implicación en el delito de robo con violencia y hurto.