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Introducción
En un avance significativo en el campo de la hemodiálisis, un equipo de investigación compuesto por miembros del Instituto de Investigación Sanitaria Incliva-Hospital Clínico Universitario de València, la Universitat de València (UV), y la empresa Klus Life Systems SLU han desarrollado un innovador dispositivo destinado a revolucionar el acceso vascular en pacientes con insuficiencia renal crónica. Este dispositivo promete mejorar la eficiencia y seguridad del proceso de hemodiálisis, reduciendo complicaciones vasculares y mejorando la calidad de vida de los pacientes. Con el objetivo de acelerar su entrada al mercado, el proyecto está abierto a inversión privada y colaboraciones estratégicas.
1. El Desarrollo del Dispositivo
El dispositivo desarrollado está diseñado para proporcionar una solución eficiente para la canalización sanguínea durante la hemodiálisis. Su objetivo principal es eliminar la necesidad de punciones recurrentes y reducir los tiempos de maduración de las fístulas arteriovenosas, que suelen ser un paso crucial en el tratamiento de la insuficiencia renal crónica.
1.1. Problemas Actuales en Hemodiálisis
Actualmente, los pacientes con insuficiencia renal crónica enfrentan desafíos significativos al someterse a hemodiálisis. Entre los procedimientos más comunes se encuentra la creación de fístulas arteriovenosas, que requieren una cirugía y considerable tiempo de recuperación. Las punciones repetidas necesarias para acceder a estos accesos vasculares pueden causar dolor y complicaciones físicas y psicológicas, incluyendo el engrosamiento de la capa interna del vaso sanguíneo (hiperplasia neointimal), estrechamiento o ensanchamiento anormal del vaso (estenosis o aneurismas), lo que a menudo conduce al fracaso del acceso vascular[1][2].
1.2. Características del Dispositivo Innovador
El dispositivo desarrollado por Incliva, la UV y Klus Life Systems SLU se caracteriza por ser un sistema universal de canalización sanguínea que garantiza un flujo homogéneo, continuo y ordenado. Esto permite eliminar la necesidad de punciones repetidas, reducir los tiempos de maduración de las fístulas, minimizar complicaciones vasculares, y optimizar los tiempos de diálisis[1][2]. Además, su diseño busca minimizar el riesgo de infecciones, trombosis, y deformaciones vasculares, lo que podría mejorar significativamente la seguridad y eficacia del procedimiento.
2. Impacto y Oportunidades
El impacto potencial de este dispositivo es vasto y multifacético. No solo representa un avance en el campo de la hemodiálisis, sino que también abre nuevas oportunidades en el tratamiento de otras enfermedades crónicas como la diabetes y el cáncer. Además, su aplicación podría extenderse a transfusiones y extracciones sanguíneas continuas, así como a su uso como reservorio en pacientes sometidos a quimioterapia[1][2].
2.1. Beneficios Potenciales
Entre los beneficios potenciales del dispositivo se encuentran:
- Mayor seguridad: Reduciendo el riesgo de infecciones y complicaciones vasculares.
- Mayor eficiencia: Permitiendo un flujo sanguíneo constante y minimizando el tiempo necesario para cada sesión de diálisis.
- Mejora en la calidad de vida: Al eliminar las punciones repetitivas y facilitar potencialmente la diálisis en casa, mejorando así la comodidad y autonomía de los pacientes[2].
2.2. Contexto Global
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Sociedad Internacional de Nefrología (ISN), alrededor del 10% de la población mundial padece una enfermedad renal grave, lo que supone unos 850 millones de personas