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Una travesía rutinaria que acabó convirtiéndose en una pesadilla en el Mediterráneo
Lo que parecía un sencillo traslado marítimo entre Gandia y Guardamar del Segura terminó transformándose en una auténtica historia de supervivencia extrema en alta mar.
Aureliano Méndez pasó doce días completamente a la deriva después de quedarse sin motor, sin radio y prácticamente incomunicado en medio del Mediterráneo, hasta ser localizado por casualidad en aguas próximas a Argelia.
Durante ese tiempo incluso llegaron a darlo por muerto.
El temporal Harry cambió completamente la situación
El objetivo inicial era simple: trasladar la embarcación desde Gandia hasta Guardamar bordeando la costa y sin alejarse demasiado de tierra.
Pero el temporal Harry alteró completamente los planes.
Según relató el propio Aureliano a À Punt, las condiciones meteorológicas eran extremas:
- olas de hasta seis metros,
- vientos de hasta 130 kilómetros por hora,
- y una navegación cada vez más complicada.
El temporal acabó desorientándolo completamente en pleno mar.
Sin motor, sin radio y sin posibilidad de pedir ayuda
La situación se agravó todavía más por los problemas técnicos de la embarcación.
“El motor, cuando arrancaba, duraba apenas diez minutos antes de volver a calarse”, explicó.
Hasta que finalmente dejó de funcionar por completo.
Además:
- no disponía de radio,
- el DGPS estaba desconfigurado,
- y tampoco tenía cable para cargar el móvil.
Prácticamente quedó aislado en mitad del Mediterráneo.
“Pensaba que no salía de esta”
Durante casi dos semanas sobrevivió completamente solo en el mar.
Aureliano reconoce que hubo momentos en los que temió morir.
“Temor de que en cualquier momento uno podía morir”, confesó.
Aun así, asegura que intentó mantener la calma y pensar constantemente qué podía hacer para sobrevivir.
“Mientras estuviera vivo tenía que utilizar la capacidad de pensar para hacer lo que mejor me parecía, porque no tenía ninguna ayuda”, explicó.
Lo localizaron por casualidad frente a Argelia
Doce días después de salir de Gandia, una avioneta consiguió localizar la embarcación accidentalmente en aguas de Argelia.
La deriva provocada por el temporal había desplazado el barco muchísimo más lejos de lo previsto inicialmente.
El hallazgo sorprendió incluso a los equipos de búsqueda, ya que muchos pensaban que el navegante no había logrado sobrevivir.
“La mar tiene sus consecuencias”
Tras el rescate, Aureliano reconoció que le faltaba experiencia para enfrentarse a unas condiciones marítimas tan duras.
“La mar tiene sus consecuencias y uno tiene que estar bien preparado”, admitió.
Sus declaraciones han reabierto además el debate sobre la seguridad en pequeñas travesías marítimas y la importancia de:
- revisar el estado mecánico de las embarcaciones,
- contar con sistemas de emergencia,
- disponer de equipos de comunicación alternativos,
- y consultar con precisión la evolución meteorológica antes de zarpar.
Una historia real de supervivencia que impacta en Valencia
El caso ha generado una enorme repercusión por la dureza de las circunstancias:
- doce días desaparecido,
- completamente solo,
- sin apenas medios de comunicación,
- y luchando contra un fuerte temporal en alta mar.
Una historia de supervivencia extrema que comenzó con un traslado aparentemente rutinario desde Gandia y terminó frente a las costas del norte de África.