El Ayuntamiento de Valencia prohíbe a una ONG distribuir alimentos a personas sin hogar en el viejo cauce
Las elevadas temperaturas han sido el argumento del Ayuntamiento de Valencia para impedir que la fundación sin ánimo de lucro Ayuda Una Familia continúe proporcionando alimentos a las personas sin hogar en el viejo cauce del Turia. Esta entidad benéfica había estado llevando a cabo esta actividad durante dos años, distribuyendo comida tres veces por semana en los jardines, hasta que el Consistorio interrumpió el servicio la semana pasada, argumentando que el calor podría comprometer la salubridad de los alimentos.
“Nos vemos obligados a anunciar que el reparto solidario de alimentos a personas sin hogar que realizábamos en el río Turia ha sido detenido. Las autoridades han prohibido continuar con esta tarea en el lugar, sin haber proporcionado hasta el momento una alternativa para seguir ayudando a quienes más lo necesitan”, se lee en un mensaje de la entidad publicado en redes sociales el pasado jueves.
Desde Ayuda Una Familia afirmaron que su labor se llevaba a cabo “de forma respetuosa, organizada y voluntaria” y que su único objetivo era “brindar un plato caliente y un gesto de dignidad a quienes viven en la calle”. “Ahora, decenas de personas quedan sin ese apoyo directo y diario que alivia su situación”, lamentaron.
La ONG exige una solución mediante el diálogo para atender a las cerca de 950 personas beneficiarias de su actividad en el viejo cauce. “Seguimos creyendo que ayudar no debería ser un problema, sino parte de la solución”, expresaron. En su comunicado, Ayuda Una Familia también indicó que continúan buscando, “sin éxito”, un lugar donde puedan seguir repartiendo alimentos. “No pedimos grandes medios, solo un espacio donde la solidaridad no sea castigada”, señalaron.
Por su parte, fuentes municipales señalaron a LAS PROVINCIAS que el Ayuntamiento había ofrecido a la fundación un local para el reparto de alimentos, propuesta que fue rechazada. Asimismo, invitaron a la ONG a colaborar con el Banco de Alimentos o coordinarse con Servicios Sociales.
La directora de la fundación, Marisé García, conocida como “Mamá María” por la comunidad que atiende, afirmó que el Consistorio les informó que no había locales disponibles, debido a reformas. Según García, la fundación propuso al Ayuntamiento la cesión de una nave cercana al parque del Oeste, previamente ofrecida a otra entidad benéfica que la rechazó. No obstante, García asegura que el Ayuntamiento se niega a cederla a Ayuda Una Familia.
“La gente está pasando hambre”, declara García, subrayando que la fundación ha distribuido suministros en diferentes puntos de la ciudad como el Jardín Botánico, el Muvim o los jesuitas, hasta ser reubicados en el viejo cauce hace dos años. Según su hipótesis, esta reubicación se hizo “para ocultarnos, para que no nos vieran”.
García mantuvo recientemente una conversación con los Servicios Sociales municipales, quienes le comunicaron que no se permitiría la distribución de alimentos en el río ni en otras áreas de la ciudad. Según explicaron, las personas sin hogar que residían en tiendas de campaña ya contaban con opciones habitacionales ofrecidas por el Ayuntamiento, como el incremento de plazas en el Centro de Emergencias Sociales (CAES) y la activación del albergue en el barrio del Carmen.
“Estas personas me seguirán adonde vaya. Ojalá fuera a una nave donde pudieran comer con más dignidad… Pero el Ayuntamiento nunca ha hecho nada por la fundación, no nos ha proporcionado apoyo económico. Aún estoy esperando un ‘gracias’ por nuestro trabajo durante la dana”, concluyó García.