El Ayuntamiento de Valencia evalúa reforzar la seguridad en la Marina tras el trágico fallecimiento de un menor de 16 años el pasado fin de semana. El joven perdió la vida al caer desde un muro de aproximadamente cuatro metros de altura. La alcaldesa María José Catalá ha señalado que la zona ha enfrentado “muchos problemas con el parking y el entorno, que amanece con abundantes desperfectos los fines de semana”. Catalá ha subrayado la necesidad de poner fin al turismo de copas, que, según ella, deteriora significativamente el lugar.
El consistorio se encuentra preparando una demanda civil con la intención de que los propietarios de cuatro restaurantes en locales municipales desocupen estos espacios. La administración municipal sostiene que dichos locales están siendo ocupados sin autorización. La resolución de este asunto quedará en manos del juez. “Queremos que la zona sea un lugar de ocio diurno sin las molestias nocturnas”, ha reiterado Catalá, quien también espera que la demanda prospere y el Ayuntamiento recupere lo que considera legítimamente suyo, dado que las prórrogas de ocupación expiraron en mayo.
Sobre el reciente accidente, la alcaldesa prefirió no ofrecer más detalles, pero expresó sus condolencias a los familiares y amigos del joven fallecido. “Lamentamos profundamente este suceso e intentamos que el turismo de copas se controle mucho más”, añadió la alcaldesa.
Desde la oposición, Papi Robles, portavoz de Compromís, ha criticado la gestión de Catalá de la Marina, afirmando que el área está siendo tratada como propiedad privada. “Debe ser un espacio seguro y público, y no privatizarlo”, advirtió Robles, señalando que la alcaldesa ha dejado de lado su responsabilidad sobre este espacio.
Por su parte, Borja Sanjuán, portavoz del PSPV, ha señalado que la gestión de Catalá en la Marina carece de un proyecto claro y está siendo manejada sin una visión definida. Sanjuán critica las decisiones de cerrar locales de ocio de manera irregular y cuestiona la privatización de parte del espacio al puerto, calificándolo como un gesto de poca iniciativa para desarrollar la ciudad.
Ambos portavoces de la oposición lamentaron la muerte del joven. Robles destacó que el accidente era prevenible y solicitó un análisis exhaustivo de los hechos, mientras que Sanjuán expresó su expectativa de que se revisen las medidas de seguridad para evitar futuros incidentes similares.